miércoles, 29 de junio de 2011

LA GARCILLA BUEYERA Y LA GARCETA COMÚN DESAPARECEN COMO NIDIFICANTES EN LA RIOJA DURANTE 2.011

Ejemplar adulto de Garcilla Bueyera Bubulcus ibis en época reproductora


Durante la presente temporada de nidificación de 2.011 no se localiza en La Rioja ninguna pareja reproductora de Garcilla Bueyera Bubulcus ibis ni de Garceta Común Egretta garzetta, desapareciendo las colonias mixtas que ambas especies mantenían en el embalse de la Grajera de Logroño y la balsa de El Recuenco de Calahorra desde 2.004 hasta 2.010.

Las colonias más cercanas de ambas especies, situadas en Navarra y Zaragoza, parecen haberse mantenido pero quizás con menor número de parejas, desconociendose el motivo del descenso generalizado de la reproducción en el alto valle del Ebro, si bien pudiera deberse a un aumento de las poblaciones nidificantes sureñas dadas las muy buenas condiciones ambientales de los humedales de allí por la abundancia de agua en esta temporada, lo cual puede que haya recogido parte de las parejas que terminan nidificando regularmente más al norte.
Ejemplar adulto de Garceta Común Egretta garzetta en época reproductora.

EL BIGOTUDO AMPLIA SU ÁREA DE DISTRIBUCIÓN RIOJANA


Macho adulto de Bigotudo

Conociendo su presencia ya desde 2.010 y habiendo realizado un seguimiento de su estancia durante el invierno de 2.010-2.011, en la primavera de este último año se comprueba la permanencia de una pequeña población reproductora de Bigotudo Panurus biarmicus en una zona palustre adecuada del término municipal de Alfaro; el número de parejas nidificantes puede oscilar entre 6 y 10, mientras que en invierno se observan 3-4 grupos de entre 3 y 8 ejemplares cada uno.

Este nucleo nidificante sería el segundo comprobado en La Rioja hasta ahora, despues del ya conocido del embalse de La Grajera de Logroño.

Hembra adulta de Bigotudo

OTRA OBSERVACIÓN DE GARCILLA CANGREJERA EN LA RIOJA

Trás las ya conocidas observaciones de Garcilla Cangrejera Ardeola ralloides en La Rioja, en concreto la de Alfaro en 1.987, las dos de Logroño en 2.004 y la de Calahorra en 2.008, de nuevo este año se observa un ave, un individuo adulto, entre el 22 y el 24 de abril en el soto de La Nava, junto al cauce del Ebro, en Alfaro.

Sin duda se trataba de un ejemplar en migración prenupcial hacia localidades de reproducción fuera del territorio riojano. Al tratarse de una especie con leve aumento poblacional y aumento paulatino de su área de reproducción, es de suponer que las citas en La Rioja se hagan cada vez menos raras.

AGENTES FORESTALES Y MEDIAMBIENTALES DE LA RIOJA Y NAVARRA PARTICIPAN EN LA CAPTURA, MARCAJE Y SEGUIMIENTO DE UN EJEMPLAR DE AGUILA-AZOR PERDICERA

La población española de Águila-azor Perdicera Hieraetus fasciatus cuenta actualmente con unas 750 parejas reproductoras distribuídas principalmente por Andalucía, Levante, Cataluña y Extremadura, es decir, por la España más mediterránea, siendo escasa en el interior y de población marginal en el norte. Esta población no solamente es escasa, sino que muestra una constante tendencia negativa, calculandose que en los últimos treinta años el descenso poblacional puede llegar a haber superado un 40 por ciento, siendo mayor aún en las áreas de menor densidad y ocupación más marginal, como el interior peninsular y sobre todo la zona norte (Del Moral, 2006). Como consecuencia de todo ello la especie figura en la categoría de “Vulnerable” en el Catálogo Nacioinal de Especies Amenazadas y en la de “En Peligro” tanto en el Libro Rojo de las Aves de España como en los catálogos regionales de especies amenazadas de numerosas comunidades autónomas en donde existe como reproductora esta especie (Madroño et al. 2004).
El Alto Valle del Ebro (Burgos, Álava, La Rioja y Navarra) se sitúa en una zona marginal del área de distribución española del Águila-azor Perdicera, cuenta por tanto con un reducido número de parejas reproductoras y al situarse en el margen septentrional de su área de distribución, ha experimentado aquí uno de los descensos demográficos más acusados (de 26-33 parejas en 1.987 a sólo 11-13 en 2005), del orden de más del 50 % en los últimos 20 años (Del Moral, 2006). Debido a esta precaria situación poblacional, la especie está incluída en la categoría de “En Peligro” en los catálogos regionales de especie amenazadas del País Vasco, La Rioja y Navarra.
Dada la escasez de la especie en esta área y su caracterización como especie “En Peligro”, la protección del ave se dotó de “Plan de Recuperación” en varias comunidades autónomas y se procedió a ejecutar diversasas acciones de seguimiento y protección que en parte perduran hasta estos días.
Despues de casi quince años de seguimiento continuado de la población del área del Alto Ebro, se ha conseguido conocer mucho mejor el funcionamiento de la misma, estructura poblacional, distribución, movimientos, parámetros reproducciones, uso del espacio, territorialidad, ecología, afecciones de las actividades humanas, etc y todo ello se ha conseguido básicamente mediante un costoso método de seguimiento basado en la tradicional observación de campo de un numeroso y abnegado equipo de personas, desde gestores a observadores aficionados, pasando por técnicos de la administración o no y sobre todo, como no, agentes forestales o medioambientales.
Gracias en buena parte a que la coordinación de los programas de seguimiento de la especie ha estado dirigida por unas mismas personas (Carmelo Fernandez y Paz Azkona) en varias de las comunidades autónomas del área (Álava, La Rioja y Navarra), a la profesionalidad de las mismas y a su perdurabilidad en el tiempo (desde principios de los noventa a 2010), se ha podido establecer una metodología de seguimiento similar en una extensa área, aplicar análogos criterios en comunidades vecinas y trabajar en una misma dirección, conociéndose ahora individualmente cada ejemplar de Águila-azor Perdicera que nidifica en el área, su historial reproductor, uso del territorio, etc , pudiendo programarse iniciativas de conservación similares en diferentes administraciones regionales, tales como correcciones de líneas eléctricas, evaluación de impactos por parques eólicos, gestión cinegética, etc.
Tras estos años de intenso trabajo de campo, se identificó como uno de los objetivos más importantes a conseguir, el conocimiento lo más amplio posible del uso del espacio que realizan cada uno de los ejemplares, de tal modo que se pudiesen dar respuestas reales de conservación ante nuevas iniciativas de transformación del territorio (líneas eléctricas, parques eólicos, infraestructuras de comunicación, intereses cinegéticos, etc) y para ello, se reconoce como el seguimiento tradicional de la especie se quedaba muy atrás ante las posibilidades que ofrecían las nuevas técnicas de telemetría, seguimiento vía satélite, etc., ya que estas técnicas permiten obtener multitud de localizaciones georeferenciadas cuando se carece de una buena cantidad de tiempo y personal, lo que no quiere decir que no se continúe realizando trabajo directo en el campo para determinar aspectos más accesibles como parámetros reproductores, individualización de ejemplares, etc.
Al menos en Álava, La Rioja y Navarra, los agentes forestales o medioambientales siempre han estado implicados en el seguimiento de la población de Águila-azor Perdicera de cada uno de sus territorios, todos ellos han tenido un calendario anual programado de jornadas de seguimiento de cada uno de los territorios existentes, con mayor intensidad en periodo reproductor (no menos de una visita por quincena entre febrero y septiembre) y coordinado entre comunidades vecinas; los agentes han colaborado no sólo en el seguimiento sino también en otras actividades relacionadas como vigilancia de afecciones diversas, anillamiento de pollos, prospección de líneas eléctricas, etc., y ahora, también en la nueva actividad del radiomarcaje de ejemplares.
Hasta no hace muchos años, los ejemplares se identificaban e individualizaban exclusivamente por la observación de ligeras diferencias de los carácteres físicos individuales; siempre se marcaron con anillas metálicas y de PVC de lectura a distancia aquellos pollos nacidos en nidos relativamente accesibles mediante escalada, con muy pobres resultados de controles posteriores debido sin duda a la gran dispersión posgenerativa y la escasa filopatria de la especie. En 2002 se marca por primera vez un ejemplar con emisor satélite, un pollo llamado “Prudencio” nacido en Álava en un territorio compartido por Castilla y León, País Vasco y La Rioja, que tristemente apareció muerto por electrocución pocos meses después de su primer vuelo, en una zona de dispersión de la provincia de Toledo; una captura azarosa en 2003 permite el marcaje, esta vez con un emisor de seguimiento terrestre, del macho adulto “Orión” perteneciente a un territorio de la riojana cuenca del Alhama, pero el tipo de emisor, con batería de duración limitada, y un posible defecto de la misma apenas permitió el seguimiento durante un año; más tarde, ya de forma programada, se capturan y dotan de emisor satélite ambos adultos reproductores del territorio compartido por Castilla y León, País Vasco y La Rioja, en concreto el macho “Thor” en 2006, que por problemas del emisor dejó de enviar localizaciones recientemente, y la hembra “Estitxu” en 2007, de la cual aún se reciben localizaciones; una vez más de forma casual, en 2007 un nuevo ejemplar se consigue dotar de emisor satélite, en este caso “Atenea”, la hembra reproductora de un territorio de la riojana cuenca del Cidácos, que tras recuperarse en el CRFS de “La Fombera” de Logroño de una grave dolencia, se consigue liberar y permitir su seguimiento casi dos años hasta agotarse la batería del emisor; por último, el pasado cuatro de enero, se captura a “Garnacha”, la hembra reproductora de un territorio compartido por La Rioja y Navarra, a la que se le coloca un emisor con la tecnología más avanzada en cuanto a radiomarcaje de aves, dado que las señales de localizaciones son vía satélite, consume energía solar y por tanto la duración del aparato puede llegar a muchos años, emitiendo señales de tipo GPS.
En concreto, “Garnacha” se equipó con un PTT-100 GPS/Argos Solar (45 gr) de Microwave© provisto de emisor terrestre de UHF (GT) que se activa en caso de inmovilización del emisor, por pérdida o muerte del ejemplar. Se establece un ciclo de recepción de las localizaciones GPS cada 2 horas y de recepción de las señales vía ARGOS cada 3 días, al objeto de poder recibir un total de más de 500 localizaciones GPS/año.
Para poder radiomarcar a “Garnacha”, un amplio equipo de personas tuvo que coordinarse para conseguir ese objetivo, por un lado los representantes del Gobierno de Navarra y de la empresa GAMESA, que dentro del marco del Plan de Recuperación del Águila Perdicera en Navarra (Decreto Foral 15/1996) establecen un Convenio de Colaboración para financiar los aspectos técnicos del proyecto; por otro lado, representantes del Gobierno de Navarra y del Gobierno de La Rioja acuerdan trabajar en común, conceder las autorizaciones pertinentes y aportar conjuntamente los medios personales necesarios, en un territorio del Águila-azor Perdicera compartido por ambas comunidades; la asistencia técnica de Carmelo Fernandez y Paz Azkona, que dirigen los programas de seguimiento de la especie en La Rioja y Navarra, permiten coordinar al personal de campo; el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino pone a disposición del proyecto al técnico en la captura del ave Victor García Matarranz; por último, los agentes forestales o medioambientales de La Rioja y Navarra, junto con los ayudantes de seguimiento de fauna de La Rioja, realizan los trabajos previos de localización del ejemplar a marcar, determinación de puntos de captura, cebado previo, asistencia en el marcaje y seguimiento posterior.
El radiomarcaje de “Garnacha” fue todo un éxito, los criterios de elección de los puntos de captura fueron plenamente coincidentes entre la dirección del proyecto y los agentes forestales o mediambientales participantes, durante el periodo de cebado de los puntos de captura “Garnacha” entró siempre antes de una hora a la presa, sólo se necesitaron cinco días de cebado, la preparación previa del terreno y la realización del “aguardo” para la captura fueron del agrado del técnico del marcaje, la captura propiamente dicha del ave apenas duró media hora entre la puesta a punto del dispositivo de trampeo y la captura del ejemplar y, en apenas una hora, el águila fue liberada con el emisor y anillas colocados y la recogida de un buen número de muestras y datos fisiológicos y biométricos.
Los días posteriores, de nuevo los agentes forestales o medioambientales de La Rioja y Navarra se turnaron en el seguimiento de campo del ejemplar radiomarcado, especialmente para verificar la correcta colocación del arnés del emisor y que el ave actuaba de forma normal (acompañamiento al macho de la pareja, utilización de posaderos habituales, alimentación regular, rutinarias visitas a nidos, etc.), al mismo tiempo que el satélite Argos enviaba las primeras localizaciones que permitían asegurar que todo había salido según el plan previsto.
Ahora sólo queda esperar que “Garnacha”, una grande y preciosa hembra nacida en 2005 no se sabe donde y que desplazó en 2008 a “Alba”, una hembra de más de dieciocho años que sigue rondando el territorio de forma seguramente marginal, emita señales sobre su localización durante largo tiempo.

Bibliografía:



Del Moral, J. C. (Ed.) 2006. El Águila Perdicera en España. Población en 2005 y método de censo.SEO/BirdLife. Madrid.
Madroño, A., González, C. y Atienza, J.C. (Eds) 2004. Libro Rojo de las aves de España.Mº Medio Ambiente- SEO/BirdLife. Madrid.


Articulo del autor publicado en el nº52 correspondiente al 2º trim. de 2.011 de la revista "EL GUARDABOSQUES"

martes, 28 de junio de 2011

¿COMPETENCIA ENTRE ESPECIES PRÓXIMAS?

Macho de Aguilucho Lagunero Occidental Circus aeruginosus






Hacia principios de la década de los noventa en La Rioja apenas se contabilizaban más allá de 1-2 parejas reproductoras de Aguilucho Lagunero Occidental Circus aeruginosus, que se localizaban en un par de localidades con humedales del valle del Ebro en la Rioja Baja.

Mapa de distribución del Aguilucho Lagunero Occidental nidificante en La Rioja en 1995


Al mismo tiempo en esta región nidificaban unas 150 parejas de Aguilucho Cenizo Circus pygargus repartidos por todas las zonas cerealistas riojanas, con mayor abundancia en la mitad occidental pero presentes en otras muchas localidades de la oriental.

Mapa de distribución del Aguilucho Cenizo nidificante en La Rioja en 1995


El Lagunero era entonces muy escaso pero seguramente no mucho menos que en décadas anteriores, ya que esta especie nunca abundó en La Rioja, seguramente por su especialización por hábitats palustres, la escasez de los mismos y su proceso de degradación, la caza, etc; mientras tanto, el Cenizo era una especie aún común pero cada vez más afectada por el desarrollo agrario del campo riojano, con perdida de superficie cerealista en favor del viñedo, adelanto de cosechado, mecanización de labores, productos fitosanitarios, etc. lo que preveía por entonces una segura disminución poblacional.

Al final de la citada década de los noventa el Lagunero empieza a experimentar un leve aumento de parejas reproductoras (8-10) y más notable aún de ejemplares invernantes (30-40) coincidiendo con una situación paralela de la especie en otras regiones españolas. Por entonces estas aves se concentraban esclusivamente en localidades del valle del Ebro de la Rioja Baja, con frecuencia cerca de zonas húmedas pero con áreas de caza que incluían también hábitats esteparizados, donde ampliaban su espectro predador a la fauna de estos lugares y sobre todo aprovechando una explosión poblacional del Conejo Oryctolagus cuniculus.

Por aquellos años sin embargo, el Cenizo aguantaba con una población de unas 100 parejas reproductoras, cada vez más concentrado en las menguadas extensiones cerealistas y necesitado año tras año de una gestión proteccionista enmarcada en la Campaña de Protección de Aguiluchos realizada por la Dirección General de Medio Natural. La especie aún se distribuía por todas las zonas cerealistas de La Rioja sin bien con una clara y mayor abundancia en Rioja Alta.

A finales de la primera década del presente siglo, las tendencias observadas diez años antes en ambas especies se acentúan; el Lagunero llega a las 80 parejas reproductoras y a más de 200 individuos invernantes, sigue concentrado en la mitad oriental del valle del Ebro riojano, pero se constatan las primeras reproducciones de parejas aisladas en la mitad occidental (Hervías, Treviana, Sajazarra).

Mapa de distribución del Aguilucho Lagunero Occidental nidificante en La Rioja en 2011


Mientras tanto el Cenizo, aún permaneciendo con una población similar sufre un gran descenso poblacional en la Rioja Baja y un aparente aumento en la Rioja Alta, en parte seguramente debido a un mejor seguimiento, de tal modo que en 2011 las parejas más orientales localizadas lo son en el valle de Ocón.

Mapa de distribución del Aguilucho Cenizo en La Rioja en 2011


Sin duda el aumento del Lagunero, su expansión como reproductor e invernante, se debe al citado aumento general de la especie en otras regiones españolas, a la adaptación a explotar un recurso en alza que son los conejos, pero también seguramente a una disminución de la caza directa, la mejora de las condiciones ambientales de ciertos humedales, etc. En cuanto al Cenizo, su situación poblacional estabilizada sólo con ayudas conservacionistas activas y su desaparición de la Rioja Baja y leve aumento en la Rioja Alta aún no tiene explicación conocida.

Pero si observamos los mapas de distribución de ambas especies, tanto en los años noventa como en la actualidad, observamos como el aumento demográfico del Lagunero tenía un reflejo paralelo en disminución del Cenizo y que las áreas donde el aumento del primero era más evidente coincidían con la disminución más clara e incluso desaparición del segundo. En buena parte la evolución demográfica y la distribución espacial antagónicas en ambas especies, se debe a que lo que para el Lagunero es positivo (conversión de zonas cerealistas tradicionales en zonas esteparizadas de matorral bajo y abundancia de conejo) es negativo para el Cenizo, lo que en si mismo ya explicaria el acantonamiento cada vez mayor de esta especie a las áreas cerealistas más productivas y extensas de la Rioja Alta, pero la observación comprobada de predación directa de pollos en el nido de Aguilucho Cenizo por parte de adultos de Aguilucho Lagunero hace pensar en una competición directa entre ambas especies con saldo a favor del ultimo.

Las zonas donde más y antes se ha notado la disminución del Aguilucho Cenizo han sido aquellas con más alta densidad de Aguilucho Lagunero; en las zonas de la Rioja Baja donde aún existen parejas de Cenizo aún no se ha instalado como reproductor el Lagunero; en casi toda la Rioja Alta el conejo es escaso, aún no hay apenas allí Aguilucho Lagunero y el Aguilucho Cenizo se acantona en las más extensas áreas cerealistas de allí. Cuando se siguen poblaciones coincidentes de ambas especies en una misma área, la prospección continua de los campos de cereal donde nidifica el Aguilucho Cenizo por parte de los adultos de Aguilucho Lagunero que crían pollos en las inmediaciones, hace pensar que han de ser pocos los pollos que llegan a volar de la primera especie a causa de la predación directa de la segunda.

Sin duda, nos guste o no, esto de ser cierto no es sino una respuesta adaptativa de las distintas especies, en este caso los aguiluchos, a los cambios en el hábitat originados por el hombre que dan lugar a modificaciones del paisaje, de las poblaciones de presas, de las relaciones interespecíficas, etc.

Macho de Agulucho Cenizo Circus pygargus

HABITOS ALIMENTICIOS ADAPTABLES


Garzas reales descansando en chopera próxima a piscifactoría riojana


La Garza Real Ardea cinerea es principalmente una especie piscivora pero ultimamente en La Rioja la vemos adaptarse a consumir otras cosas. Aún siendo también peces, las garzas reales se acostumbraron ya hace varias décadas a predar sobre las truchas de las piscifactorías; más tarde las vimos como permanecían en campos recientemente labrados en busca de roedores; desde hace pocos años empiezan a frecuentar vertederos riojanos de productos orgánicos acompañando a córvidos, gaviotas, cigüeñas y buitres; por ultimo esta primavera, al menos un ejemplar se dedica a acechar a ejemplares adultos de Avión Zapador Riparia riparia que entran y salen continuamente de su gran colonia de cría en el Ebro alfareño, a los que captura uno a uno al acercarse volando al nido.
La Garza Real ha aumentado sus egectivos riojanos en buena medida, tanto los invernantes como los reproductores, y eso en buena parte pudiera deberse a esta gran diversificación y adapatabilidad reciente de su regimen alimenticio.

lunes, 27 de junio de 2011

CHARRAN PATINEGRO EN LA RIOJA

Por segunda vez en La Rioja, de nuevo en el embalse de Leiva en el municipio de Tormantos, se ha vuelto a ver un ejemplar de Charran Patinegro Sterna sandvicensis; esta vez se trató de un individuo observado el 22.06.11 por Sandra Vela mientras censaba aves acuáticas en esta localidad pudiendo hacerle varias fotografías. Anteriormente existía otra observación de esta especie en La Rioja, el 03.01.06 otro individuo aislado en este mismo lugar (I. Gámez).
Es curioso que esta especie, que es muy rara en el interior peninsular al ser un ave muy costera, produzca la existencia de dos observaciones diferentes en una misma localidad riojana.

PRIMERAS OBSERVACIONES DE GARCETA DIMORFA EN LA RIOJA

El 15.06.11 recibí un correo de Bruno Iglesias, educador ambiental en espacios naturales riojanos, sobre la observación el día antgerior en el soto de "La Nava" de Alfaro (La Rioja) de un ejemplar de Garceta Dimorfa Egretta gularis, al mismo tiempo que tres individuos de Tarro Canelo Tadorna ferrugunea. Observaciones de tarros canelos ya se habían dado anteriormente en La Rioja (La Degollada en Calahorra, rio Ebro en San Vicente de la Sonsierra, La Grajera en Logroño, ....) pero sobre Garceta Dimorfa no existían hasta ahora observaciones previas en la región. El siguiente día, 16.06.11 me acerqué hasta el soto de La Nava y allí permanecían aún, bastante alejados en la barra de cantos rodados, los tres tarros canelos, mientras que la Garceta Dimorfa se encontraba en una orilla palustre enfrente del observatorio, bastante quieta, pescando entre vegetación al estilo de una Garza Imperial Ardea purpurea y con apenas movilidad, justo para apreciar su plumaje enteramente negro de brillo mate, un área blancuzca en el menton y parte alta de la garganta y pies amarillos con este tono extendido por más de la mitad de la parte trasera de los negros tarsos; el pico aparentemente era mas alto y debilmente curvado.

De procedencia africana, cada vez se producen más observaciones en España de esta especie, o mejor dicho de hibridos de esta especie con Garceta Común Egretta garzetta, debido seguramente a que los ejemplares que accidentalmente llegan a Europa Occidental permanecen en las colonias de cría de la especie común produciendo descendencias hibridas con ella; estos ejemplares hibridos suelen ser de colores grisaceos uniformes o con parches blancos más o menosgrandes.

Algo antes de la observación en La Rioja, en abril, un ejemplar similar se observó varios dás en la navarra balsa de Loza y una semana despues de nuestra observación, otro individuo semejante en Toledo ¿serían todas la misma garceta?