lunes, 26 de octubre de 2009

DUDAS

A la hora de identificar las aves que a diario vemos, seguirlas, estudiarlas y en definitiva tratar de conocerlas, nos solemos dar cuenta que determinados individuos que vemos no se ajustan plenamente a los canones normales de las especies a la que pertenecen, al menos al tipo mayoritario o al que suele aparecer en cualquier manual de identificación. Comentaré desde aquí unos cuantos ejemplos a ver que piensa quien esto pueda llegar a leer (perdonad la calidad de algunas fotografías).
1-En principio un Busardo Ratonero Buteo buteo, pero ¿y la longitud y anchura relativa de las alas?, ¿y el color de la cola y la ausencia de banda alar?, ¿y las calzas oscuras en relación al vientre?, ...















2-De nuevo otro aparente Busardo Ratonero Buteo buteo, pero ¿y el color uniforme pardo achocolatado de todo el cuerpo?, ¿y la cola de color gris blanquecino con numerosas bandas oscuras?, ¿y el aspecto general muy erguido (siempre) y patilargo?, ¿y la parte inferior de las alas de color blanco, con mancha carpar blanca limpia y secundarias con bandas?, ...




































3-Por razones de trabajo año tras año he manejado bastantes pollos de Aguilucho Cenizo Circus pygargus y sé de la variabilidad de esta especie, los cambios durante el desarrollo, su polimorfismo, etc, pero aparte de los ejemplares melánicos, los jovenes "normales" suelen parecerse al tipo de las siguiente fotografías, en ese caso un macho:












































Pero un nuevo ejemplar de este año me hace dudar nada más verlo, con color general muy claro, las partes inferiores no tienen el típico color castaño-ladrillo, sino de tono naranja pálido, presentaba grandes parches pálidos en las cobertoras alares, unas auriculares oscuras muy contrastadas, mucho blanco alrededor de los ojos, pileo de color crema, ..., en definitiva, muy diferente a los cenizos ya conocidos, incluso el iris claro de macho, no era gris azulado normal sino dorado, entonces, ¿qué clase de Aguilucho Cenizo es este?


























































4-En este caso la identificación de la especie es segura, un Cernícalo Vulgar Falco tinnunculus, el sexo también, una hembra, y también es seguro que no es un caso individual pues al menos un ave por cada medio centenar que examino en mano presenta estas carácteristicas, siempre hembras/jovenes con plumaje de color beige, no rojizo, muy manchados dorsalmente y bordes de las plumas blancuzcos anchos, pienso en ejemplares jovenes pero ¿qué serán?, la mayoría de jovenes tienen el tono rojizo normal. La primera fotografía corresponde a ejemplar típico, la segunda a ¿?














































5-Y ahora un buitre ¿un Buitre Leonado Gyps fulvus?, no sé. Presentaba un tono general muy oscuro, tambiés oscuros los flecos de la "gola" del cuello que indican que se trata de un joven, pero en vez de tener el pico oscuro típico de las aves de esta edad lo tenía claro como un adulto, además era algo menor que un leonado, con puntas de cobertoras algo más palidas que el tono general, el crano aparentemente algo más corto y las calzas muy oscuras, ¿quien es?. En la siguiente fotografía el adulto de Buitre Leonado a la derecha sirve para comparar.

















6- Otra duda más, un ejemplar de gaviota, sin duda joven, pero de que especie ¿Patiamarilla Larus michaellis, Sombría Larus fuscus, Argentea Larus argentatus, ...?, no lo sé con seguridad. La cuestión es que la combinación de un plumaje casi blanco, la escasez de manchas, la palidez de las mismas, el pico oscuro y las patas muy rosadas me desconciertan aún.


















7-Por último un chorlito, con plumaje invernal, de especto general algo más erguido que los dorados Pluvialis apricaria con los que andaba, más gris, pero sin el típico arlequinado del Chorlito Gris Pluvialis squatarola, que sin duda no es; tampoco tenía tonos dorados, si parecía algo mas "patudo", pero ¿que es?

domingo, 11 de octubre de 2009

¿Y NUESTRAS BECADAS?


BECADA Scolopax rusticola
En La Rioja gozamos de tener una de las poblaciones indigenas más meridionales del área de distribución de la Becada Scolopax rusticola; se trata de una población relicta de un área seguramente más extendidada en la última era glacial y que ahora permanece acantonada en los bosques más humedos y fríos de nuestra región, comportandose como sedentaria y posiblemente compuesta por no mucho más de un centenar de individuos.
Se desconoce casi todo de esta población riojana, apenas que algunas parejas sobreviven en las zonas forestales más maduras, pobladas sobre todo por hayas y robles, de las sierras de La Demanda, Urbión y Cebollera, y también en menor medida, las sierras del Serradero, Moncalvillo, Sierra la Hez, Ajamil o Hayedo de Santiago.
Junto a la población indigena y sedentaria, en La Rioja existe otra población de esta especie que es la migrante e invernante, procedente del centro y norte de Europa, mucho más numerosa que la autóctona y presente desde octubre a marzo, época esta en la que ambas poblaciones coinciden en las mismas localidades.
Quizás hasta hace pocos años el mayor riesgo de la población era esa misma situación de marginalidad areal, su aislamiento, pero desde varias temporadas un nuevo peligro se cierne sobre estas aves: la caza.
La caza menor en La Rioja tradicionalmente se practicaba en zonas abiertas como rastrojeras, eriales, campos de labor o zonas de matorral bajo, no cazandose por esta modalidad en el interior o la proximidad del bosque salvo la paloma desde puesto de fijo en migración, quedando la caza en zonas forestales reservada a especies de caza mayor, no siendo la Becada objeto de caza salvo el disparo casual a algún invernante en el valle, dado que además no existía tradición cinegética que tuviese por objeto a esta especie; pero desde hace varios años, la cercanía del País Vasco, donde la Becada si se trata de una modalidad tradicional de caza, la presencia cada vez mayor en La Rioja de cazadores procedentes de aquella comunidad, la escasez creciente de piezas de caza tradicionales (perdiz, liebre, conejo) y el interés de muchos cazadores en poder cazar en terreno forestal cerrado (no se sabe bien con que objeto), han supuesto la escusa para crearse en muchos cotos zonas de caza de becada, por supuesto forestales, coincidiendo en muchos casos con los parajes donde la Becada indigena se reproduce.
Debido a lo dicho, ahora, aunque la mayor parte de los individuos matados seguramente proceden de poblaciones europeas, entre ellos sin duda cada temporada se abatiran ejemplares indigenas, debido a que los individuos de una y otra población son indistinguibles en el campo, con la consiguiente merma de efectivos autóctonos.
Debieran emprenderse por parte de la administración medioambiental riojana los estudios necesarios para delimitar las áreas donde la población indigena aún sobrevive, tratando de limitar posteriormente la caza de la Becada en estos lugares, pues de continuar el aumento de aficcionados a la caza de esta especie en pocos años podriamos quedarnos sin población reproductora.

MÁS SOBRE ELANIOS



















ELANIO AZUL Elanus caeruleus
Joven nacido en La Rioja en septiembre de 2009

En una entrada anterior decía que dos nuevas observaciones de Elanio Azul Elanus caeruleus habían tenido lugar recientemente en La Rioja, y ahora, es el momento de informar, que el seguimiento de esas observaciones ha permitido comprobar como ambas en realidad corresponden a parejas estables y asentada de adultos, que en una de ellas se ha comprobado la nidificación en La Rioja (la segunda conocida), al estar los adultos aún acompañados de dos pollos volantones, y que la otra pareje se encontraba estos días ocupada en constantes y vistosas manifestaciones de celo.

















OBSERVACIONES DE ELANIO AZUL EN LA RIOJA

Recordemos que la primera pareja con reproducción conocida en La Rioja también se encontraba con pollos en otoño, lo cual no debe ser algo tan extraño para esta especie que adapta su nidificación a los picos de presas, y tendremos en cuenta también que en el mismo lugar donde la pareja se ha reproducido ahora, el año pasado también permanecio un elanio (ocasionalmente dos) al menos de octubre a febrero.


ELANIO AZUL Elanus caeruleus AD y JUVS
Queda pues probado lo que ya se dijo en alguna entrada anterior, que el estatus del Elanio Azul en La Rioja es ya el de una especie regular, recientemente colonizadora y reproductora, aún muy escasa, en aparente expansión y bastante localizada en puntos muy concretos con hábitat idóneo.




















ELANIOS AZULES Elanus caeruleus
Joven con adulto en La Rioja (Octubre de 2009)


¿COLLALBAS DE GROENLANDIA?



COLLALBA GRIS Oenanthe oenanthe M
¿Groenlandesa/Islandesa O.o. leucorrhoa?
Cada año, generalmente a partir de mediados de septiembre, surge entre los aficionados a la observación de aves la conversación acerca de esas collalbas grises, que en plena migración, aparecen y presentan características algo diferentes a esa otras que estaban pasando ya desde finales de agosto.
Esas collalbas de finales de septiembre y que se pueden observar, al menos en La Rioja, hasta finales de octubre, parecen ser a primera vista:
-Más grandes
-Con postura más erguida
-Brillo anaranjado más fuerte en el pecho
-Ceja clara
-Menos esquivas
-Con frecuencia se posan en puntos sobresalientes, incluso árboles y arbustos
Estas collalbas tienen en La Rioja un máximo de sedimentación migratoria hacia finales de septiembre, como dos semanas más tarde que las otras collalbas grises, y al hablar de ellas con frecuencia las asignamos a la subespecie groenlandesa/islandesa O.o.leucorrhoa, mientras que las más tempranas suponemos son, al igual que las que nidifican aquí, de la subespecie nominal O.o.oenanthe.
Según comentan los anilladores, ambas subespecies son indistinguibles en el campo y sólo tras revisión en mano se puede determinar la subespecie a la que pertenecen, pero si eso es así,
-¿Por qué hay dos picos de paso migratorio postnupcial para una misma especie?
-¿Por qué surge cada año esta conversación coincidiendo con el inicio del pico migratorio de la supuesta collalba groenlandesa?
Está claro que los observadores de aves notan diferencias, sobre todo de actitudes, entre unas y otras collalbas y yo, hasta que la cuestión no este aclarada, a las confiadas y brillantes collalbas de octubre las seguiré llamando groenlandesas".

viernes, 9 de octubre de 2009

RIOS, PESCADORES, CORMORANES, ……….GARZAS, NUTRIAS, MARTINES PESCADORES

















RIOS VIVOS

Hace 200 años, con seguridad, los ríos riojanos no eran demasiado parecidos a los actuales; el caudal no estaba represado ni encauzado artificialmente en lugar alguno, los cauces discurrían entre sotos ribereños majestuosos, apenas si existían vertidos más allá de los escasos desechos orgánicos de los pueblos o ciudades ribereños, la agricultura o la ganadería existentes se mantenías en equilibrio con el devenir de un ecosistema estable y al mismo tiempo variable, el régimen hídrico se transformaba cíclicamente a lo largo del año y los usos humanos que aprovechaban los recursos ribereños, no pasaban de sustentarse en una economía casi de subsistencia, donde actividades como la pesca no eran más que aportes complementarios al trabajo diario, algo practicado sólo por unos cuantos vecinos expertos y buenos conocedores de medio fluvial.
RIOS CREADORES DE PAISAJE
Aquellos ríos eran una explosión de vida, las aguas se encontraban habitadas por una gran variedad de plantas acuáticas que sustentaban una fértil comunidad de microorganismos, innumerables insectos, moluscos y crustáceos como el Cangrejo Autóctono, peces tales como bermejuelas, colmillejas, cachuelos, madrillas, barbos, tencas y truchas; las zonas palustres y los sotos ribereños se encontraban habitados por una aún mayor variedad de plantas, más invertebrados, anfibios, reptiles e infinidad de aves así como numerosos mamíferos.
Pero el desarrollo urbano posterior, el aumento de la población, la industrialización, la transformación de las actividades agropecuarias y el desarrollo de las actividades de tiempo libre, transforman el ecosistema fluvial, hasta ahora en equilibrio natural e incluso en equilibrio con los vecinos humanos, en una mala fotografía de tiempos anteriores.
CAUCE SECO
Se han regulado los cauces mediante presas, dando lugar a una transformación brutal de los regímenes hídricos y limitando la movilidad de la fauna; se han realizado encauzamientos con enorme transformación de los sotos ribereños; aumentan exponencialmente las extracciones de agua, rebajando de forma continua el caudal; aumentan los vertidos procedentes del desarrollo urbano e industrial con la consiguiente pérdida de calidad de las aguas; la nueva agricultura requiere más suelos y aprovecha los muy fértiles ribereños para la expansión de choperas y cultivos de regadío; por último, una denominada “sociedad del bienestar”, “sociedad del ocio”, fruto casi exclusivo del desarrollo económico, traslada al ecosistema ribereño ingentes cantidades de personas, desconocedoras del medio en general, con el único interés en la extracción de recursos como satisfacción de su derecho al tiempo libre.
ENCAUZAMIENTO CON MAQUINARIA PESADA
Ante estas transformaciones, no sólo del ecosistema ribereño sino de todo el medio natural en general, la administración trata de gestionar los recursos y en principio, y casi hasta nuestros días, con el único objetivo de satisfacer de la forma más inmediata posible las necesidades humanas, estén o no justificadas.
GARZA REAL Ardea cinerea AD
A nivel general el río se usa como vertedero de cualquier desecho industrial o urbano, las confederaciones hidrográficas básicamente sólo trabajan en asegurar caudales a los requerimientos urbanos, agrícolas e industriales; las obras públicas ven en los ríos y sus riberas sólo cauces de expansión de infraestructuras viarias; la administración agraria promueve planes de regadío y la expansión de cultivos ribereños de alta rentabilidad; la gestión pública forestal de las riberas promueve la transformación de saucedas, alisedas, fresnedas, alamedas y olmedas en cultivos arbóreos de crecimiento rápido como choperas; los gestores de la actividad piscícola fijan la vista en sólo unas pocas especies fluviales(generalmente sólo una), a las que tratan de fomentar (sin demasiada suerte) con repoblaciones no siempre adecuadas; por último, los responsables públicos de las actividades de tiempo libre tratan de domesticar el medio natural tratando de masificarlo.
DESTRUCCION DE SOTO RIBEREÑO
En consecuencia a todo ello, los ríos riojanos apenas se parecen a lo que eran; en primer lugar ya no tienen continuidad a causa de las presas realizadas, los encauzamientos han limitado por completo la natural variación de márgenes y la fuerza creativa del río; las extracciones de agua han reducido los caudales secándolos incluso en los tramos bajos; los sotos naturales se han reducido a la mínima expresión o han desaparecido por completo; las aguas ya en ningún caso son potables; la fauna acuática y ribereña se ha transformado, se ha reducido su densidad general, también su diversidad, y ahora el lugar del cangrejo autóctono lo ocupan dos cangrejos exóticos, el lugar de los galápagos indígenas está invadido por un galápago americano, las introducidas carpas, alburnos y percas sol, entre otras especies, han desplazados a las riojanas como el cachuelo, la bermejuela o la madrilla; la trucha común compite con su prima americana la trucha arco iris y el visón europeo se expone a su desaparición por el avance del visón americano: los ríos riojanos por último ya no son visitados por unos cuantos hombres conocedores constantes del medio fluvial, sino por una muchedumbre ajena a ese medio que lo quiere en exclusividad sin conocerlo.
PESCA TRADICIONAL CON RED EN EL EBRO
Y ahora, con tal estado de cosas, de transformaciones, de deterioro medioambiental, tanto los gestores públicos como los usuarios del recurso, tratan de dar con el causante de dicho deterioro, y pese a la facilidad para su detección, que no es otro que una mala gestión continuada del medio, buscan un “chivo expiatorio” antes que asumir la causa real.
A los ríos se les da la espalda continuamente y los pescadores, son casi el único colectivo interesado en este medio, pero no tanto por su conservación como por la extracción de un recurso, que además es limitado y poco diversificado, puesto que en la práctica la pesca se dirige a una sola especie, la trucha.
EJEMPLAR DE TRUCHA COMÚN
Pero la trucha sólo es una especie más del río y como tal, sus condiciones de habitabilidad, su densidad, está limitada por las condiciones del medio, no pudiendo alojarse en el mismo más individuos de esa especie, como de otras, que los que pueda soportar el ecosistema, por más que se realicen repoblaciones de ejemplares.
Por tanto, un recurso limitado como la trucha, en natural declive por descenso de la calidad de las aguas, enfrentado a un colectivo de pescadores masificado y en aumento, no puede dar lugar a otra cosa que a un descenso paulatino de capturas por cada pescador y cada temporada.
Y la culpa la tiene, por supuesto, el “chivo expiatorio”, el cormorán, no la destrucción del hábitat, ni la contaminación de las aguas, ni la introducción de especies exóticas, ni la actividad predadora de 10.000 pescadores, no, la culpa la tiene el cormorán, y ¿por qué?, pues porque la población de la especie a aumentado en la última década.
CORMORÁN GRANDE Phalacrocorax carbo AD
Pero ¿saben los pescadores que apenas mil cormoranes habitan La Rioja, que no más de 200 ascienden a diario por ríos trucheros, que sólo permanecen aquí de septiembre a abril, que proceden mayoritariamente de otros países europeos, que el aumento de su población general se debe a la protección de que gozan muchas de sus zonas de cría, por explotar mayoritariamente recursos de cría en cautividad de peces (piscifactorías) y por haberse adaptado al consumo masivo de especies exóticas, que apenas consumen 350 gramos de pescado diario, que de esa ración diaria no más de un 30 por ciento lo constituyen truchas y sólo la mitad de la mismas son de tamaño “pescable”?
Pero que pescadores y gestores sepan estas cuestiones es lo de menos, lo que interesa es expiar culpas y “que pague otro”.
EL SILURO Silurus glannis, UNA ESPECIE EXÓTICA INTRODUCIDA
Algunas comunidades autónomas españolas, entre ellas La Rioja, se han volcado en la eliminación del cormorán; durante varias temporadas se han matado numerosos ejemplares, pero los resultados no se han dejado ver en absoluto, la trucha no aumenta, y en lugar de identificar los verdaderos problemas, evidentes, se dan nuevos palos de ciego y se buscan nuevos “chivos expiatorios”, como garzas, nutrias, martines pescadores, etc., eso si, sin consultar los estudios científicos ya realizados ni a los expertos en la materia, al parecer es más fiable asumir rumores y opiniones interesadas de bares y corrillos.
NUTRIA Lutra lutra AD
Pero no nos engañemos, la mayoría de los pescadores piensan que el río es suyo porque han abonado el coste de una licencia de pesca, que las truchas son suyas porque son pescadores y que las truchas se las comen ellos, no otros animales que son como son porque tras miles de años han evolucionado para comer truchas y además, si en el río no están nada más que ellos mejor, ¡fuera cormoranes, garzas, nutrias, martines pescadores, …y si es posible también canoistas, guardas, paseantes, etc! Y quien tiene que poner orden en esto (administración) ¿qué hace? Pues de momento parece que seguir con las “gafas de madera” para buscar las causas reales del declive de los ríos, parchear ese declive tirando más camiones de truchas de piscifactoría en los cauces, apuntarse a los foros del “corrillo” y tranquilizar a los 12.000 pescadores/votantes matando a unos pocos cormoranes más ¿y ahora qué? Bueno. Pues ahora lo que ustedes quieran.
MARTIN PESCADOR Alcedo atthis

jueves, 8 de octubre de 2009

DOMINGO EN LA MAR




















ALCATRAZ ATLÁNTICO Sula bassana AD

El domingo 04.10.09, un grupo de aficionados a la observación de aves procedente de La Rioja salimos al mar en el barco contratado en Santoña (Cantábria) por “Aves Cantábricas S.L.”. Allí acudimos César Aguilar, Anabel, Javier Álvarez, Óscar Gutierrez, Sabastian, Inma, Lorenzo, Héctor y el que esto escribe, uniéndonos en el barco a otros aficionados cántabros y de otras comunidades, hasta un total de unas 50 personas.

ALCATRAZ ATLÁNTICO Sula bassana INM

Las expectativas en cuanto a la observación de aves marinas no eran desde luego las mejores (el mar como un plato, calor, …), pero si las ganas de ver cualquier especie poco habitual, al menos la intención de entretenernos con las más comunes o bien pasar una buena mañana de domingo.
Las expectativas nada halagüeñas debido a las adversas condiciones climatológicas (viento nulo, lejanía de cualquier borrasca, ,,,) se cumplieron a la perfección y pese a que nos alejamos de la costa unas 12w millas náuticas, no observamos ninguna especie ni medianamente rara; las especies comunes tampoco abundaron especialmente, mejorando algo por los aportes de “chun” de la organización, pero la mañana dominical fue estupenda.

ALCATRAZ ATLÁNTICO Sula bassana JUV
Aún así hubo 3-4 observaciones algo lejanas de Pardela Sombría Puffinus griseus y una de Pardela Balear Puffinus mauretanicus, varios alcatraces Sula bassana de todas las edades, algún Cormorán Moñudo Phalacrocorax aristotelis, 3-4 págalos grandes Stercoraius skua, numerosas gaviotas patiamarillas Larus michellis, varias gaviotas sombrías Larus fuscus, 2-3 gaviotas argénteas Larus argentatus, un Charrán Artico Sterna paradisaea y un Arao Común Uria aalge.
PÁGALO GRANDE Stercorarius skua
Como aún quedaba día por delante al arribar el barco al puerto, desde Santoña nos fuimos a Santander, a un parque próximo al Sardinero, en donde conseguimos ver brevemente una Polluela Pintoja Porzana porzana a la que nos condujo el compañero cántabro Javier Portillo.
Sin duda un día poco trascendente ornitológicamente hablando, pero desde luego muy agradable.
GAVIOTA PATIAMARILLA Larus michaellis JUV