miércoles, 22 de julio de 2009

SOBRE LA NECESIDAD DE LA EXISTENCIA DE LOS CENTROS DE RECUPERACIÓN DE FAUNA SILVESTRE

GAVILÁN COMÚN Accipiter nisus
Hembra en recuperación por pata fracturada

















Hacia el pricipio de la década de los años ochenta del pasado s.XX surgen en España los primeros centros de recuperación de fauna silvestre, la mayoría por iniciativas privadas en el ambito de ONGs de carácter conservacionista.
El nacimiento de estos centros tenía su origen en la necesidad de atender ejemplares de fauna silvestre con mermas en su estado físico por diferentes motivos y con poca o ninguna garantía de supervivencia autónoma en el medio natural, acogiendo también animales decomisados expoliados y con necesidad de rehabilitación para la suelta.
Se cubría de este modo, aunque muy parcialmente, el vacío de la administración tanto estatal como autonómica en la gestión de estos individuos, mayoritariamente protegidos legalmente y en muchos casos amenazados en cuanto a su estado de conservación.

MAQUETA DEL NUEVO HOSPITAL DE FAUNA SILVESTRE DE GREFA
MAJADAHONDA (MADRID)

















El trabajo desinteresado de aquellos centros pioneros (GREFA, Zoo de Jerez, GOB, ADENEX, etc.), con más ilusión y voluntarismo en muchos casos que conocimientos científicos, se desarrolló rapidamente, se dotó de un personal cada vez más cualificado, tuvo lugar un desarrollo formativo importante y se establecieron cada vez mayores conexiones entre centros del propio estado como con los del exterior.
Esta actividad privada consiguió que las distintas administraciones se involucrasen en una u otra medida en la labor de la recuperación de la fauna silvestre, aparecieron los primeros centros dependientes de organismos públicos, se fueron perfilando los primeros protocólos de recogida, transporte, manejo, recuperación, rehabilitación y suelta de animales silvestres, nació una coordinadora estatal de centros (CONCER) y tomó cada vez más fuerza la labor del profesional veterinario en el centro, labor esta anteriormente ocupada casi al completo por cuidadores con más esperiencia y voluntad que con conocimientos técnicos, naciendo ya entonces las primeras asociaciones veterinarias especializadas en fauna silvestre (AVAFES).
A mediados de los años noventa del citado siglo, casi todas las comunidades autónomas disponían de al menos un centro de recuperación de fauna silvestre, algunas hasta de uno por provincia, existiendo ya por entonces algunos centros especializados en determinados grupos faunísticos (BRINZAL-aves de presa nocturnas, AMUS-aguiluchos, CRARC-anfibios y reptiles, DEMA-Cernícalo Primilla, etc), algunos que se iniciaban en la cría en cautividad y cada vez más los que dedicaban más recursos, tiempo o personal a la educación ambiental aplicada.
Algo más tarde algunas comunidades autónomas regulan aún más la labor de los propios centros de recuperación, se establecen protocólos de gestión paralelos y conectados entre los diversos centros y nacen los primeros dedicados a la recuperación de especies marinas (CRAM; CREM, etc.).
Después de apenas treinta años de actividad, los centros de recuperación de fauna silvestre españoles atienden anualmente más de 10.000 animales de los que casi la mitad llegan a liberarse, varios miles de individuos de especies amenazadas han nacido en esos lugares, en ellos se han formado infinidad de profesionales y la labor educativa desarrollada ha llegado a casi cualquier rincón del país.

CLÍNICA VETERINARIA EN EL HOSPITAL DE FAUNA SILVESTRE DE GREFA
MAJADAHONDA (MADRID)


















Actualmente a grandes rasgos los centros de recuperación españoles se dividen en públicos (la mayoría) y privados. En cuanto a los públicos, la mayoría tienen una gestión delegada a ONGs, empresas de servicios medioambientales o clínicas veterinarias, otras ofrecen una gestión mixta con sólo parte de los servicios contratados externamente, por ejemplo la recogida de animales o la asistencia veterinaria, siendo minoritarios los centros cuya gestión es desarrollada al completo y directamente por la administración. En cuanto a los centros privados, todos ellos están supervisados por la normativa estatal y autonómica, necesitan de autorizaciones administrativas diversas y dependen en mayor o menor medida de la financiación externa, bien con origen en las entidades pùblicas o la empresa privada.
CERNÍCALO PRIMILLA Falco naumannii
Lote de pollos de 17-20 días nacidos en el Centro de Cría de DEMA en Almendralejo (Badajoz) dispuestos para su reintroducción mediante hacking

La gran heterogeneidad de los centros actualmente existentes hace que casi no existan dos iguales, tanto en cuanto a medios, financiación, gestión, servicios realizados, etc., pero si que existe un denominador común, los centros más eficaces son y han sido aquellos cuyos responsables, cuidadores y personal en general se encuadran en el perfil de entrega casi total a la conservación de la fauna, al objetivo de la liberación final del animal en recuperación, dejando de lado con frecuencia objetivos económicos, derechos laborales e incluso intereses familiares y personales propios. Los centros públicos ofrecen la garantía de una financiación asegurada y continua, pero adolecen de la flexibilidad y el entusiasmo, al menos inicial, de la iniciativa privada, que por el contrario tiene que dedicar grandes esfuerzos y recursos, al menos personales y de tiempo, en conseguir financiación duradera.
Posiblemente la formula ideal sería la existencia de una red pública básica de centros de recuperación de fauna silvestre, quizás de uno por provincia, con el apoyo de centros especializados para determinados grupos de especies (aves acuáticas, especies marinas, paseriformes, mamiferos carnivoros, especies exóticas), repartidos por las distintas comunidades autónomas, todos ellos gestionados directamente por las administraciones regionales a través de personal especializado, pero quizás con parte de los servicios contratados en el exterior (derterminadas asistencias veterinarias, análisis, recogida y transporte de nuevos ingresos, gestión de animalario, etc.), no olvidandose de la coordinación efectiva de todos esos centros entre si, con otros nucleos zoológicos colaboradores como aquellos dedicados a la cría en cautividad, la investigación o la docencia y con los programas de seguimiento y conservación de fauna. Sin duda de este modo los resultados serían más satisfactorios y los recursos mucho mejor gestionados.

QUEBRANTAHUESOS Gypaetus barbatus AD
Ejemplar de programa de cría en cautividad
CRFS de La Alfranca en Pastriz (Zaragoza)




























Aún siendo el objetivo ultimo de los centros de recuperación la liberación de los animales recuperados, no debieran olvidarse otras funciones en desarrollo, igualmente solicitadas por la sociedad, como la investigación aplicada y la educación ambiental, objetivos estos cada vez más necesarios para ser abordados por cualquier centro.
Todas estas reflexiones nos llevan a justificar la existencia y desarrollo de los centros de recuperación de fauna silvestre, concretando que son necesarios por:
1-La obligación legal de las distintas administraciones competentes de recoger los ejemplares con problemas de supervivencia autónoma en el medio natural pertenecientes a especies protegidas o amenazadas, cuya tenencia no está autorizada a particulares.
2-El interes objetivo que supone devolver recuperados al medio natural numerosos ejemplares pertenecientes a distintas especies de fauna amenazada.
3-La posibilidad de disponer de numerosos individuos de fauna silvestre con posibilidades de entrar a formar parte en programas de investigación, especialmente veterinaria, biológica o aplicada a la conservación.
4-La posibilidad de disponer de numerosos individuos de fauna silvestre con posibilidades de entrar a formar parte de programas de cría en cautividad.
5-La existencia de recursos biológicos, materiales, personales y didácticos aplicables a programas de formación o educación ambiental.
Sin duda buena parte de los animales ingresados en los centros de recuperación de fauna silvestre (en torno a la mitad), no pueden liberarse por el estado de salud en el que ingresan, igualmente buena parte de los animales ingresados en esos centros forman parte de una cuota que de forma natural la naturaleza se cobraría por necesidad cada año, pero aún así, la labor de los centros queda justificada por esos cientos de ejemplares pertenecientes a especies amenazadas que anualmente, un a vez recuperados y liberados, sobreviven en el medio y llegan a establecerse de forma permanente.

GRUPO DE RAPACES DIURNAS YA RECUPERADAS PREPARADAS PARA LA LIBERACIÓN
BUSARDO RATONERO Buteo buteo JUV
AGUILUCHO CENIZO Circus pygargus JUVS
AGUILUCHO PÁLIDO Circus cyaneus JUVS
CERNÍCALO VULGAR Falco tinnunculus JUVS
CERNÍCALO PRIMILLA Falco naumannii JUVS
















sábado, 18 de julio de 2009

MÁXIMA CONCENTRACIÓN DE AVUTARDA EN LA RIOJA

AVUTARDA EURASIATICA Otis tarda
Machos inmaduros en Murillo de Río Leza

Anualmente tienen lugar en La Rioja entre una y tres observaciones de Avutarda Euroasiática Otis tarda, casi siempre en zonas cerealistas del centro del valle del Ebro entre Pradejón y Villamediana de Iregua, con observaciones más escasas en las llanadas del oeste (entre Hormilla y Foncea) o el extremo oriental (Alfaro), viendose generalmente ejemplares aislados que en la mayoría de los casos son machos inmaduros en dispersión.
Hasta ahora sólo había un par de observaciones de dos ejemplares juntos, sólo una observación fuera de las zonas cerealistas del valle, en la cuenca media del río Cárdenas, y sólo una observación que pudiera hacer sospechar su nidificación en La Rioja, una hembra en hábitat propicio a finales de la época de nidificación en Pradejón.
Ahora, el pasado día 16 de julio de 2009, Fernando Cirác, un Agente Forestal de La Rioja, observa cuatro ejemplares juntos en una zona cerealista del extremo oriental de la región; no se pudo apreciar la edad ni el sexo de los individuos pero es probable que se tratase de machos en dispersión postgenerativa. Sin duda una interesante observación en cuanto a la especie, el número de individuos y su localización.

viernes, 17 de julio de 2009

PRIMILLAS DE ALTA MONTAÑA

CERNÍCALO PRIMILLA Falco naumanni
Joven Macho en su primer verano


Puntuales como siempre, la primera semana de julio ya tenemos en las cotas más altas de nuestras sierras al Cernícalo Primilla Falco naumanni.
Desconocemos su origen, quizas toda la Meseta Norte o Aragón, pero año tras año aquí vienen invariablemente por unos pocos días, generalmente durante todo el mes de julio, ocupando las amplias zonas de pastizal de las cotas más altas de nuestra montaña, abundando sobre todo en Urbión, en menor medida también en Cebollera y ya mucho más escaso en La Demanda y las sierras más bajas del este, existiendo sólo pequeñas concentraciones en el valle, como en Murillo de Río Leza-Galilea, Pradejón-El Villar de Arnedo-Arnedo o Aldeanueva de Ebro-Alfaro.
Sólo en Urbión se calculan "picos" de población de más de un centenar de individuos al mismo tiempo hacia mediados de julio, pudiendo triplicar esta cifra el conjunto de la región.
La mayoría de las aves que nos visitan son jovenes nacidos en el mismo año, con apenas una o dos semanas desde que volaron por primera vez y ya emancipados, que aprovechan un recurso alimenticio abundante y temporal que son los saltamontes Ortoptera, que localizan por doquier en los altos pastos de montaña, compartiendolo con jovenes busardos ratoneros Buteo buteo y córvidos como la Chova Piquirroja Pyrrhocorax pyrrhocorax o la Corneja Negra Corvus corone.
No sólo las sierras riojanas son visitadas por los primillas en la época postnupcial y antes de la migración definitiva al Africa Subsahariana, también se detectan concentraciones anuales en esta época en la vertiente sur de la Codillera Cantábrica y de los Pirineos y en altas cotas de otros macizos montañosos norteños, llegando más al norte (Asturias, Cantábria, País Vasco y sur de Francia) cuando en los años más secos escasean los saltamontes en las montañas habituales.
El Cernícalo Primilla llega a la peninsula a finales de febrero y en marzo, se instala entonces en las colonias de nidificación donde se dedica a tareas reproductivas hasta mediados de julio, mes este en que muchos de los ejemplares realizan un viaje norteño para aprovechar la explosión de santamontes que tiene lugar en alta montaña o en algunas zonas bajas de cultivos cerealistas (aquí se han localizado dormideros temporales de hasta 3.000 individuos) y nada más disminuir el recurso, iniciar una verdadera migración hacia el sur que los llevará a sus cuarteles de invierno africanos, donde se concentran en áreas importantes en recursos alimenticios sobre planicies de herbazales y sabana (un sólo dormidero senegalés acoge casi 30.000 individuos)
CERNÍCALO PRIMILLA Falco naumanni
Macho adulto

lunes, 13 de julio de 2009

SOBRE HIBRIDOS, CRUCES Y PLUMAJES ABERRANTES

No pocas veces surgen dudas en la identificación específica de las aves que observamos y en general, esto se debe a las malas condiciones de observación (distancia, luz, falta de tiempo, etc) o a nuestra escasa experiencia en la determinación de la especie según muestre uno u otro plumaje en relación a la época, el sexo o la edad del individuo, pero en algunas ocasiones es cierto que se nos presentan ejemplares cuyo plumaje no corresponde al descrito para ninguna de las especies por nosotros conocidas.
Hay casos en los que la dificil determinación del ejemplar se debe a un cruce entre ejemplares pertenecientes a distintas razas o subespecies de una misma especie, dando lugar a individuos generalmente faciles de asignar a la especie a la que pertenecen, pero con alguno o varios carácteres que los alejan de los ejemplares que usualmente observamos en nuestra localidad, región o país.

CORNEJA NEGRA x CORNEJA CENICIENTA
Corvus corone corone x Corvus corone cornix













Estos cruces pueden ser simplemente casuales, pero también fruto de casos continuados de toda una población formada por ejemplares cruzados en áreas donde contactan dos subespecies distintas de forma permanente, de tal modo que todos los ejemplares de esa población presentan carácteres intermedios, lo que se denomina clina, hecho este facilitado por que en el caso de cruces entre razas o subespecies, los ejemplares resultantes son siempre fértiles.
Cuando la mezcla tiene lugar entre individuos de distinta especie la llamamos hibridación. Los ejemplares hibridos son de díficil determinación especifica al presentar carácteres de dos especies distintas y en un grado variable de manifestación. Por lo general son dificiles de encontrar en la naturaleza al existir frenos naturales para que tengan lugar, como costumbres reproductoras o cantos diferentes, o requerimientos ecológicos distintos, pero en no pocos casos llegan a producirse, en especial en algunos grupos de aves (anátidas, gaviotas, etc).

ANADE AZULON x ANADE FRISO Macho
Anas platyrrhynchos x Anas strepera














En la mayor parte de los casos los hibridos no llegan a ser fértiles y desaparecen las consecuencias en las poblaciones de las especies originales, pero en algunas ocasiones esos hibridos sí son fertiles (lo que cuestiona el criterio de la fertilidad para la separación de especies distintas) y llegan a producir hibridos de segunda, tercera o sucesiva generación, lo que en caso de producirse continuadamente puede llegar a dar lugar a toda una población local hibrida e incluso a que toda la población de una región o país llegue a serlo y continúe así de forma permanente.

MALVASÍA CABECIBLANCA x MALVASIA CARIBLANCA Macho
Oxyura leucocephala x Oxyura jamaicensis











GORRION ITALIANO Macho
Passer domesticus x Passer hispaniolensis












El problema en cuanto a la identificación de ejemplares hibridos surge desde el momento que los ejemplares afectados comparten carácteres de ambas especies originarias pero sin un patrón fijo; los hermanos de una misma nidada suelen tener un mismo patrón entre individuos del mismo sexo, pero también pueden ser diferentes entre sí; los hibridos pueden aparecer casi exlusivamente con los rasgos específicos de uno sólo de los progenitores o de ambos; es dificil que un hibrido sea exactamente igual a otro pese a que los progenitores sean una combinación idéntica.

ANADE AZULON x SILBÓN EUROPEO Macho
Anas platyrrhynchos x Anas penelope













ANADE AZULON x SILBON EUROPEO Macho
Anas platyrrhynchos x Anas penelope














Un problema de identificación totalmente distinto al presentado con los cruces y las hibridaciones es el de los plumejes aberrantes; en los dos primeros el distinto aspecto de un determinado individuo al patrón morfológico de una especie o subespecie se debe a que dicho individuo es en si mismo una combinación de dos taxones distintos, mientras que el ejemplar aberrante se aleja del patron ordinario por características individuales propias, bien determinadas por factores genéticos, mutaciones aleatorias, patologías concretas e incluso traumatismos.
Los ejemplares aberrantes más conocidos son, en las aves, aquellos cuyo patron en el diseño o el color del plumaje es diferente al especifico, pero también puede haber ejemplares aberrantes por otros caracteres morfológicos como la longitud o la forma de picos y patas, estructura del plumaje, etc.

GAVIOTA ARGENTEA Larus argentatus
Joven de pico aberrante (deformidad por traumatismo)














PERIQUITO ONDULADO Melopsittacus undulatus
Plumaje aberrante (muy largo)













Ciñendonos a las aberraciones en el color del plumaje, por ser estas las más conocidas en el mundo de las aves, se manifiestan en que el individuo es semejante en todo al patron morfológico de la especie, en cuanto a forma y estructura, difiriendo de dicho patrón sólo en la tonalidad o en la distribución de los diferentes parches de color. Entre las aberraciones cromáticas más conocidas en las aves tendríamos el albinismo, el "albinismo parcial" (leucismo), el melanismo y el esquizocroismo.
El albinismo se manifiesta en plumajes totalmente blancos acompañados por partes de piel desnuda, ojos, pico, carúnculas, etc de color rosado, debido ello a una falta total de pigmentación.

CUERVO COMÚN Corvus corax Albino















No tiene que ver el albinismo con las aves de plumaje totalmente blanco pero con las partes desnudas de color natural, pues en estas aves blancas si existe pigmentación

GAVIOTA ARGENTEA Larus argentatus
Plumaje blanco















El "albinismo parcial" consiste en que la coloración blanca sólo afecta a algunas partes del cuerpo del ave. El "albinismo parcial" es realidad el leucismo, pues el verdadero albinismo es una falta absoluta de melanina en todo el cuedrpo.

GRAJILLA Corvus monnedula Leucístico













Otro caso de coloración aberrante en aves sería el denominado melanismo, una alteración crómática producida por un exceso de pigmentación y que dá lugar a aves más oscuras que el patrón ordinario de la especie. La intensidad del oscurecimiento puede ser variable, existiendo aves simplemente algo más oscuras de lo normal a practicamente negras, si bien generalmente, debajo del tono general llega a apreciarse el dibujo`propio del plumaje ordinario.

CARABO LAPÓN Strix nebulosa Melanismo débil



















Cuando buena parte de los individuos de una población o de toda la especie presentan plumajes de tipo melánico que cohabitan con ejemplares de coloración normal, se habla entonces de fases de color, dandose casos de zonas donde domina más una fase y en otras la contraria.

AGUILUCHO CENIZO Circus pygargus
Hembra con fuerte melanismo



















Un nuevo caso de aberración en la coloración del plumaje sería el esquizocrismo; consiste en un bajo grado de pigmentación general del individuo dando lugar a plumajes similares a los ordinarios pero de tonos mucho más pálidos, volviendose los negros en grisaceos (faeo) y los pardos en arenosos (isabel), pudiendo tener plumas blancas (leucismo asociado) en mayor o menor grado junto a otras de tonos pálidos.

BUITRE LEONADO Gyps fulvus Esquizocroico
















Los plumajes esquizocroicos homogéneos suelen ser poco frecuentes, siendo mucho más comunes los casos con leucismo asociado.

CERNÍCALO PRIMILLA Falco naumannii
Joven leucístico














CIGÜEÑUELA Himantopus himantopus Leucismo

Existen otras aberraciones cromáticas descritas en las aves si bien son mucho más raras que las ya descritas, pero tendremos que recordar que existen aberraciones no innatas sino sobrevenidas durante la vida del individuo, generalmente a consecuencia de patologías, traumatismos, etc.


CARBONERO DE CAROLINA Poecile carolinensis
Cola blanca a consecuencia de muda traumática







Cruzamientos, hibridaciones, aberraciones y alteraciones sobrevenidas no hacen más que dificultar la labor de identificación de los individuos concretos, pero es un problema que dice mucho de cuestiones como la taxonomía, la genétgica, el desarrollo evolutivo, la perpetuación de las mutaciones, etc.

sábado, 11 de julio de 2009

¿SERAN LOS CORMORANES QUIENES ACABEN CON NUESTRAS TRUCHAS?

CORMORAN GRANDE Phalacrocorax carbo

Hasta hace apenas 15 años, la población riojana de Cormorán Grande Phalacrocorax carbo era eminentemente invernante y migrante, con un número invernal de apenas 100 aves dispersas por el cauce del Ebro; esta especie era entonces apenas conocida en nuestra región y se desconocía interferencia alguna con la actividad humana. Las aves observadas pertenecían a la subespecie sinensis del interior del continente europeo y se observaban ejemplares generalmente entre agosto y marzo.

Posteriormente a esos años, en toda Europa la población experimenta un fuerte aumento, sobre todo de la subespecie sinensis, debido posiblemente a la unión de varias circunstancias como la protección legal de la especie prohibiendo su caza, la protección y conservación de numerosos humedales en donde la especie se reproduce, la espansión de diversas especies presa, etc., lo que se traduce en un aumento de la población global europea de la especie y también de las poblaciones invernantes en las localidades de invernada.
El citado aumento poblacional pronto se deja notar también en España y año tras año aumenta el número de invernantes, no sólo en el litoral donde siempre fué regular, sino también en el interior donde antes era tan sólo esporádico o escaso.
Las aves invernantes en España dejan de localizarse sólo en el litoral, como ya se ha dicho, se expanden a traves de los cauces de los grandes ríos y ascienden por sus afluentes, apareciendo año tras año nuevos dormideros fluviales.
De igual modo que ocurre en el resto de España, en La Rioja se observa este claro aumento poblacional sobre todo en los ultimos 15 años, de forma que se pasa de una población invernante de unos 300 ejemplares a más de los 2.000 actuales, se distribuye ya no sólo por el cauce del Ebro sino que también asciende por los mayores afluentes como el Tirón, Oja, Najerilla e Iregua y se conocen los primeros intentos de reproducción (de momento sólo casos aislados).
Este fuerte aumento poblacional ahora ya estabilizado aparentemente, dá lugar a una serie de interferencias con las actividades humanas, entre las que destacan las surgidas con las piscifactorías y la pesca deportiva.
Sobre la influencia del Cormorán Grande en las piscifactorías comerciales de Trucha Arco Iris (las únicas existentes en La Rioja), se comprueba que si que existe pero que la cantidad de ejemplares sustraida por las aves es mínima, nunca superior al 3% de la producción, y que en explotaciones pequeñas como las riojanas el efecto es facilmente subsanable con la colocación de mallas protectoras, solución esta economicamente asumible y sin duda mucho más efectiva que la eliminación puntual de cormoranes por caza autorizada, medida esta que se comprueba poco efectiva por su coste (tiempo y personal), posibles afecciones a otras especies protegidas y resultados intangibles por la escasez de los mismos y por la inmediata reposición de ejemplares.
En cuanto a la influencia en la pesca deportiva, esta es mucho más polémica. Buena parte de los más de 10.000 aficcionados riojanos atribuyen en alguna medida el descenso poblacional de Trucha Común riojana a la presencia de cormoranes, en base a observadciones puntuales de aves pescando cerca de donde ellos mismos desarrollan su aficción y pidiendo el control poblacional de estas aves. Pero para poder verificar esta supuesta influencia negativa en la población truchera habría que tener en cuenta lo siguiente:
a. En La Rioja invernan unas 2.000 aves
b. La fracción poblacional que asciende a diario a los afluentes riojanos del Ebro con población truchera no es superior a un 10 % del total, es decir, no más de 200 aves.
c. De las casi 200 aves que ascienden a diario a tramos trucheros riojanos para alimentarse, hasta 50 individuos lo hacen exclusivamente en piscifactorias.
d. El periodo medio de estancia de las aves en La Rioja es de unos 150 días
e. La cantidad de pescado ingerida al día por cada cormorán es de unos 350 gramos
f. La parte consumida en los tramos trucheros por cada uno de los cormoranes que ascienden a los mismos no ha de superar 2/3 de la ración diaria, pescando el resto en el Ebro
g. Más del 50% de las presas consumidas por los cormoranes en los tramos trucheros que visitan pertenecen a especies distintas a las truchas ( foxinos, barbos, cangrejos, etc).
h. Más de 2/3 de las truchas consumidas por los cormoranes son de tamaño inferior a los ejemplares legalmente pescables.
i. Como consecuencia de los puntos anteriores se puede concluir que la influencia de los cormoranes en la población piscicola de los tramos trucheros de los ríos riojanos se acerca a l0s 6.000 kilogramos anuales, de los cuales no más de 3.000 llegan a ser truchas y como mucho 1.000 kilogramos de los que podrían percarse por los aficcionados deportivos.
Por contrapartida, el colectivo de aficcionados a la pesca deportiva que desarrollan su actividad en los ríos trucheros de La Rioja,
a. Son más de 8.000 los aficcionados
b. Mas de 6.000 practican la pesca de la trucha
c. El periodo de pesca de trucha dura de mediados de marzo a mediados de agosto.
d. Cada aficcionado dedica una media de 6 jornadas de pesca por temporada
e. En cada jornada de pesca se capturan una media de 400 gramos de truchas por pescador
f. Como consecuencia de los puntos anteriores, la pesca deportiva sustrae anualmente de los ríos riojanos un mínimo de 15.000 kilogramos de truchas pescables.
Todo esto supone que la pesca deportiva extrae anualmente de los ríos riojanos una cantidad de truchas pescables 15 veces superior a la obtenida por los cormoranes.
Si a la cantidad de truchas capturadas en los ríos riojanos por la pesca deportiva se le suman los daños producidos en la pesca (no sólo truchas) por otras actividades humanas y sus consecuencias, como las agrícolas, los vertidos, los dragados, la destrucción de margenes, los manejos de caudal, etc., veremos como la influencia de los cormoranes en las poblaciones de truchas riojanas es sólo algo marginal, en ningún modo decisivo en cuanto a la evoluición de las poblaciones de trucha.
Por todo ello, las autorizaciones para la eliminación de ejemplares de cormorán de los tramos trucheros de los ríos riojanos (unos sesenta ejemplares al año), permitidas desde hace apenas cuatro años y realizadas directamente por la administración regional, no tienen sentido alguno en cuanto a que los resultados son insignificantes tanto para la población de cormoranes (no más de 30 ejemplares al año) como para la de peces, y que nunca evitarán un problema como el descenso de la población de trucha, que de ser cierto sólo se podría atribuir a una gestión inadecuada de la actividad de la pesca deportiva y sobre todo a las agresiones al ecosistema fluvial por parte de innumerables actividades humanas.
¡Estamos matando hormigas a cañonazos!
Y atención, cada vez existen más voces ahora en achacar el descenso poblacional de la trucha a otra ave, en este caso una especie protegida en toda Europa y cuya caza está prohibida, la Garza Real Ardea cinerea.
¡Desde luego, no hay peores ojos que los de quien no quiere ver!
Nunca la ignorancia fué más atrevida, incluso existiendo estudios e informes científicos concluyentes, y pronto habrá quien promueva acabar con la nutrias, los visones europeos, los martines pescadores y los mirlos acuáticos de nuestros ríos para que no compitan con los pescadores por un puñado de truchas que queden tras el deterioro prolongado del ecosistema fluvial como consecuencia de las actividades humanas.
¿De quién es el río, de los pescadores, de la CHE, de la administración regional o de todos y cada uno de los elementos que lo pueblan?


domingo, 5 de julio de 2009

REGULARIDAD EN LA OBSERVACIÓN DE BUITRES NEGROS EN LA RIOJA

BUITRE NEGRO Aegyoius monachus Marcado con
anilla de PVC amarilla fotografiado en La Rioja
















BUITRE NEGRO Aegypius monachus















BUITRE NEGRO Aegypius monachus

















Si bien hace unos años las observaciones de Buitre Negro Aegypius monachus en La Rioja parecían un hecho raro y casi anecdótico, observaciones posteriores anuales, un mayor numero de observadores, algunos contactos con radioseguimiento e incluso el control de algún ave marcada, permiten actualmente asegurar que la especie, aunque de modo escaso, es de aparición regular en La Rioja.
Anualmente se observan ejemplares en nuestra región, generalmente entre abril y octubre, la mayoría de los individuos son jovenes o inmaduros en dispersión hasta su madurez, aprovechan seguramente los recursos procedentes de los cadáveres de reses tanto silvestres como domésticas, estas últimas muy abundantes en esa época mientras se les mantiene en pastoreo extensivo en la montaña riojana, y la procedencia mayoritaria ha de ser el oeste y centro peninsular donde más abunda la especie, si bien un ejemplar marcado en un proyecto de reintroducción francés también ha sido observado recientemente en la montaña riojana.
Generalmente se observan ejemplares aislados, con frecuencia acompañando a grupos de Buitre Leonado Gyps fulvus , pero no es raro controlar a varios ejemplares a la vez en una misma zona, hasta cuatro en junio y julio de 2009.
Las localidades más regulares son las cotas altas de las sierras de Urbión y Cebollera, en menor medida también la Demanda o el Alto Leza, siendo sin embargo raras las observaciones del valle, que también las hay.
Todo esto no hace sino corroborar lo dicho al principio, se trata de una especie no rara, aunque escasa, regular en La Rioja, con presencia mayoritaria de no reproductores en dispersión que frecuentan de abril a octubre altas cotas de la montaña riojana.

¿EL INICIO DE UNA NUEVA GARCERA RIOJANA?

GARCETA COMÚN Egretta garzetta AD






















EMBALSE DE LEIVA. LEIVA. LA RIOJA

















A finales de mayo de 2009, en el seguimiento quincenal que realizamos a los humedales riojanos y a la población de aves acuáticas en ellos presente, observamos una pareja de Garceta Común Egretta garzetta que salía de la espesura de una sauceda de la orilla oeste del embalse de Leiva, en La Rioja, donde nidifican algunas parejas de Garza Real Ardea cinerea, y que volando un corto trecho volvian a posarse a los pocos segundos en el mismo lugar de partida, lo cual ya entonces nos hizo pensar que al menos una pareja de esta garceta podría estar nidificando en esta localidad, nueva para la especie en La Rioja.El 4 de julio de ese mismo año, una nueva visita al lugar ya nos permite asegurar que esta especie se ha instalado con seguridad en este embalse para nidificar, ya que se observan pollos crecidos en un par de nidos del lugar indicado.
Con esta son ya tres las localidades riojanas donde se reproduce la Garceta Común, despues de El Recuenco de Calahorra y La Grajera de Logroño, y por las condiciones del lugar, con una espesa y extensa sauceda inundada y acceso inmediato a buenos parajes de alimentación en el río Tirón, es posible que este inicio se consolide y se desarrolle creandose una nueva garcera. La próxima temporada lo comprobaremos.