domingo, 22 de marzo de 2009

COMETAS

AGUILUCHO LAGUNERO OCCIDENTAL
Circus aeruginosus M Ad
















AGUILUCHO LAGUNERO OCCIDENTAL
Pareja "dandose garras" en el cortejo















AGUILUCHO LAGUNERO OCCIDENTAL
Circus aeruginosus H Ad



Controlo a menudo una localidad de la Rioja Baja en donde seguramente se asienta la mejor población riojana de Aguilucho Lagunero Occidental Circus aeruginosus (una decena de parejas nidificantes y hasta cincuenta ejemplares en dormidero invernal), siendo estos días todo un espectaculo ver las repetidas acrobacias de cada uno de los individuos, que me recuerdan enormemente el vuelo de las cometas. Las aves estan en plena temporada de "amores" y la excitación propia de ese estado se manifiesta en los juegos en vuelo; destacan las llegadas de los machos a la colonia con descensos en barrena, los ascensos de las hembras para interceptar a los machos, los contactos de garras en el aire de ambos sexos, los profundos picados, los vuelos rasos y lentos sobre el carrizo con las patas estiradas, etc., todo esto amenizado por un continuo reclamar de aves posadas y en vuelo, así como por los aportes de material, cópulas, etc. Desde luego es un espectáculo digno de ser presenciado, sobre todo en localidades con un buen número de parejas cercanas entre sí, lo que permite conocer interaciones de individuos, parejas, etc. En La Rioja esta especie nunca había sido abundante ni numerosa, más bien escasa e incluso rara, llegandose al inicio de la década de los noventa del pasado siglo a una exígua población de tan sólo una o dos parejas (aunque segmente alguna más pasaría desapercibida a los censadores), pero a partir de entonces, siguiendo una tendencia general en toda España (sobre todo oeste, centro, sur y valle del Ebro) y también otras regiones de Europa Occidental, la especie ha aumentado considerablemente, hasta unas quince parejas a finales del s.XX y a unas ochenta en la actualidad. Las causas de este aumento no se conocen exactamente, pero algo tiene que ver con seguridad con una mayor protección de humedales, sobre todo aquellos situados en sus zonas de invernada, la casi nula persecución por la caza y sobre todo, seguramente, por su adaptación a la captura de especies alternativas anteriormente minoritarias como la liebre (Madrid), ratas y conejos (valle del Ebro) en aquellas áreas en donde estas presas han tenido una fuerte expansión. No es raro por tanto que la distriución de la especie en La Rioja no sea homogénea, tanto como reproductora como invernante, y así, todas las aves se situan en el valle del Ebro y aquí, fundamentalmente (más del 90 %) en su mitad oriental, especiamente el extremo más al este (entre Pradejón y Alfaro), coincidiendo esta zona con la de la población más densa de conejo, actualmente en La Rioja su presa básica en términos de biomasa, lo que convierte al Aguilucho Lagunero Occidental a un importante aliado de los agricultores de estas áreas, ahora tan preocupados por los fuertes daños producidos por la recuperación aquí del conejo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

VAN LLEGANDO

ALIMOCHE COMÚN Neophron percnopterus Adulto















ABEJARUCO COMÚN Merops apiaster Macho Adulto















CERNÍCALO PATIRROJO Falco vespertinus Macho Subadulto



Trás varios meses de duras condiciones climatólogicas, con apenas tregua entre fríos, nieblas, lluvias, nieves y fuertes vientos, los excasos días transcurridos con buen tiempo, preludio de una ya cercana primavera, han venido anunciados por la avanzadilla de aves migratorias y estivales que nos dejaron ya allá por agosto, septiembre u octubre. Parece que esta arribada está siendo algo tímida en La Rioja, como si se tratase de un goteo más que de un flujo continuo, seguramente a causa de la meteorología, pero sin embargo se vá cumpliendo el calendario previsto casi en un orden perfecto.
Iniciado el año notamos un aumento del número de Cigüeña Blanca Ciconia ciconia, segregando aves sedentarias de las tradicionales estivales; iniciado febrero ya se observó alguna Abubilla Upupa epops, primero aislada y pronto en parejas; llegadas más contundentes tuvieron lugar a finales de este mes, con primeras observaciones de Culebrera Europea Circaetus gallicus, Milano Negro Milvus milvus o Alimoche Común Neophron percnopterus; a punto de iniciarse marzo los primeros individuos de Cernícalo Primilla Falco naumanni ya se situaron en sus colonias tradicionales, todos ellos adultos de más de dos años de edad; por último, estos días, en la primera semana de marzo, la Golondrina Común Hirundo rustica aparece aquí y allá y se convierte en la verdadera mensajera de toda esta corriente de aves de regreso a la vieja Europa.
Aún quedan típicos invernantes, mezclados cada vez más con migrantes de corto y medio recorrido; apenas será aún posible detectar a los pueños migrantes subsaharianos, pero pronto llegaran los más precoces, como el Autillo Otus scops, la Collalba Gris Oenanthe oenanthe o el Ruiseñor Común Luscinia megarhynchos, terminando seguramente este periplo como termina siempre otros años, con la llegada a finales de abril del Vencejo Común Apus apus y ya casi en mayo al llegar la Tórtola Común Streptopelia decaocto o el Alcaudón Dorsirrojo Lanius collurio.
No por previsible sin embargo, deja de maravillarnos este puntual regreso año tras año, sobre todo si además esperamos observaciones menos habituales, como si veremos o no esta primavera más o menos ejemplares de Cigúeña Negra Ciconia nigra o Águila Pescadora Pandión haliaetus, si volverá a repetirse la observación primaveral de Chorlito Carambolo Charadrius morinellus o si la espectacular llegada de Cernícalo Patirrojo Falco vespertinus del año pasado volverá a tener lugar.
Sín duda las épocas de migración son apasionantes y si la postnupcial u otoñal destaca por su amplitud, el número de ejemplares que en ella intervienen y la no escasa posibilidad de ver especies muy escasas o raras, en la prenupcial o primaveral predomina la puntualidad, el corto desarrollo y quizás, sobre todo, la visión de la misma como una recepción deseada de amigos largo tiempo alejados de nosotros.
¡Os esperas con los brazos, perdón, con los ojos abiertos!

jueves, 5 de marzo de 2009

REYEZUELO SENCILLO EN LA GRAJERA (LOGROÑO)

REYEZUELO SENCILLO Regulus regulus




















REYEZUELO LISTADO Regulus ignicapillus








Al pasar cerca de unos pinos del campo de golf de La Grajera (Logroño) el 02.03.09 me llamarón la atención las voces de un grupo de reyezuelos que se alimentaban entre las ramas de las copas de esos árboles, alguno de ellos me permitió hacerle unas fotos y aún pensando que se trataba de Reyezuelo Listado Regulus ignicapillus, me sorprendí al ampliar la foto y ver que en realidad se trataba de un Reyezuelo Sencillo Regulus regulus acompañando a varios ejemplares de la otra especie más común. No es la primera vez que veo a esta especie en Logroño, incluso tampoco en La Grajera, pero siempre es una especie rara a tan baja altitud, no obstante este duro invierno seguramente ha empujado más aves de esta especie desde la sierra al valle y este es el resultado. Por cierto, al Reyezuelo Listado, a una distancia de no más de dos metros, se le podía escuchar, además del típico reclamo agudo, silbante y monósilabo, un verdadero canto melodioso pero bajo que nunca había oido antes.

CONCENTRACIÓN DE GANGA IBÉRICA EN ALFARO




Cerca de 150 gangas ibéricas Pterocles alchata el 28.02.09 en Alfaro (La Rioja). La verdad es que, si bien con oscilaciones importantes debido a los movimientos entre zonas relativamente alejadas (Bardenas, Ablitas, ....), la población invernante en Alfaro es mmagnífica, lástima que no sea así la reproductora (menos de media docena de parejas). Otra cosa es la situación de la población riojana de Ganga Ortega Pterocles orientalis, cada vez más escasa como reproductora e igualmente con un fuerte declive como invernante, no extrañandome nada que en menos de una década sea casi imposible ver alguna en la región. Recuerdo bandos diarios de hasta 50 aves invernantes en Murillo de Río Leza o Pradejón - El Villar de Arnedo hace apenas 15 años, ahora no se ven más allá de media docena y cuando se ven, habiendo ya desaparecido completamente del resto de localidades riojanas a escepción de Alfaro, no pareciendo que la causa principal del declive tan acusado de estas especies (destrucción del hábitat y cambio de usos del suelo agrario) vaya a disminuir, sino todo lo contrario. Lástima que dentro de muy pocos años no podamos seguir disfrutando de imagenes como la que adjunto.