lunes, 22 de octubre de 2012

PATOS URBANITAS

                             Ordinariamente se pensa que los patos se reproducen en zonas húmedas, riberas, acequias, etc. y así ocurre con la mayoría de las especies de esta familia ornítica, pero cuando hablamos del Ánade Azulón Anas platyrrhynchos, que es la única especie que se reproduce regularmente en La Rioja las cosas no son siempre así.
                             De las 1.000-1.500 parejas que se calculan nidifican según temporadas en La Rioja, sin duda son muy pocas, seguramente menos de la décima parte, las que cada año se reproducen en los lugares que a priori considerariamos más idóneos, es decir , los mejores humedales como colas de embalses, lagunas, remansos de grandes ríos, grandes carrizales, etc., siendo muchas más las parejas que para situar sus nidos se alejan de estos lugares y se dispersan por pequeñas charcas temporales, acequias de riego, pequeñas masas aisladas de vegetación palustre, etc.
 
Ánade Azulón Anas platyrrhynchos macho adulto
Fografía: I. Gámez
                            Esta dispersión de las parejas no se sabe con seguridad a que se debe, si bien parece muy probable que tenga algo que ver con la necesidad de evitar predaciones sistemáticas,  que se producirían necesariamente si las parejas nidificasen concentradas, sobre todo para estas especies que directamente hacen su nido sobre el suelo seco y accesible.
                             Pero esta dispersión reproductora no sólo se dirige a parajes aislados más o menos acuáticos, también se encuentran parejas dispersas en zonas más secas como cultivos de cereal o forrajeros, maizales, herbazales, zarzales, etc. y desde no hace muchos años también en áreas urbanas.
Ánade Azulón Anas platyrrhynchos hembra adulta con pollos
Fotografía: I. Gámez
                             Cada temporada son más las parejas que sitúan sus nidos y sacan pollos en lugares tales como piscinas particulares, estanques de jardines, depósitos industriales, cunetas de vias en estaciones de ferrocarril, etc, y no siempre en la periferia urbana sino en alguna ocasón también en el certro de la ciudad.
                            Nuevamente pensamos en los beneficios de estos lugares para defenderse de los predadores naturales, pero tabién suponen estas elecciones enfrentarse a otros peligros no siempre bien calculados;  sin duda las molestias que personas y animales domésticos producen a muchos nidos deben ser bastante numerosas, si bien seguramente menores que las que sufrirían por parte de predadores silvestres si criasen en hábitats más naturales.
                            Pero los nuevos peligros no acaban durante la incubación, ya que nada más nacer los pollos son más visibles y la predación por parte de animales domésticos aumenta, siendo igualmente más vulnerables a la presencia humana, que a veces incluso por ignorancia recoge pollos de las nidadas creyendo que se encuentran abandonados.
                          Otro peligro frecuente de las nidadas urbanas es el hecho de que con frecuencia, nada más eclosionar, las patas conducen a los pollos al primer lugar con agua que encuentran y en muchas ocasiones se trata de piscinas, estanques, pilones, etc., cayendo todos los pollos allí y siendo imposible posteriormente salir a causa de las paredes rectas de estos recintos,  terminando con frecuencia todos los pollos muertos por ahogamiento y cansancio.
Pollos de Ánade Azulón Anas platyrrhynchos
Fotografía: I. Gámez
                          Cuando la zona con agua más próxima se encuentra lejos del nido o este se sitúa en una zona muy urbanizada, el mayor peligro para los pequeños pollos lo suponen las carreteras, en donde mueren aplastadas cada año no pocas polladas; la hembra asustada que conduce pollos cruzando una carretera, con frecuencia se queda inmóvil en medio de la vía protegiendo a los pequeños mientras los vehículos pasan a los lados, no siendo raro que todo el grupo sea atropellado accidentalmente. 
                           Es difícil evitar todos estos peligros a las nidadas  urbanas,  pero si se detectan parejas criando cerca de piscinas o estanques sería aconsejable instalar en los mismos rampas de salida para los pollos; si se ven pollos andando por jardines o setos no pensar que están abandonados, hay que tratar de evitar cogerlos y que nuestras mascotas los persigan, seguro que la madre pata se encuentra cerca, y para casos de rescates más complicados ponerse en contacto con el personal de un centro de recuperación de fauna silvestre que actuará en cada caso del modo más apropiado. 

1 comentario:

  1. Ole, qué bien ... vuelven con fuerza e impulso las entradas de tu blog despues de tanto tiempo. Igual de interesantes que siempre ... animo y a escribir mucho!!

    ResponderEliminar