viernes, 8 de julio de 2011

CON EL CORAZON EN UN PUÑO

Hace seis años conocí a una pareja de Aguila Real Aquila chrysaetos que intentaba nidificar en un cortado del valle del Ebro. En la primera temporada y también en la segunda, los bonitos nidos recien terminados le fueron arrebatados por parejas vecinas de buitres leonados que originaron el fracaso de las águilas; el tercer año tras un esperanzador periodo de incubación, ya con el pollo nacido, la inestable repisa donde se apoyaba el nido se desplomó y el fracaso en la nidificación sobrevino de nuevo; la cuarta temporada, la pareja formada por el macho de siempre y una nueva hembra jovencita (cuatro años), intentan reproducirse en la zona habitual de cortados, algo más aquerenciados a un pinar aledaño, pero los vuelos continuos en pareja durante el periodo de incubación, aún no habiendo llegado a localizar nido alguno en el el hipotético caso de que lo hubiese habido, indican que este año no va a haber tampoco nidificación exitosa, podría ser que a causa de la inmadurez de la hembra; el quinto año la misma pareja continuaba en el mismo territorio pero no puedo decir si se reprodujo o no, de hacelo fué en el pinar, pero desconozco el éxito obtenido por falta de tiempo dedicado; por último este año, ya en enero detecto la pareja con vuelos de celo en la proximidades de los cortados de siempre pero más lejos que nunca, en un lugar con tan sólo cultivos de secano y algunos pinos dispersos, sorprendiendome cuando en marzo las descubro aportando ramas continuamente a un nuevo nido, esta vez situado a unos cinco metros de altura en pino carrasco practicamente aislado en ladera baldía entre cultivos de viñas, cereal y almendros.
Da miedo mirar al nido, tan próximo a lugares frecuentados por personas, tan accesible, ......Pero la pareja muy afanosa termina la contrucción del nido, la hembra realiza la puesta de tamaño desconocido y aguanta una incubación caracterizada por el elevado número de días lluviosos soportados este año; pese a visitas ocasionales de rebaños en las inmediaciones, de agricultores afanados en fincas vecinas en labores del momento (abonados, desnietes, sulfataciones, etc), fuertes vientos, etc., se observa que al menos un pollo nació (se desconoce si algún otro lo hizo y murio prematuramente) y que ante todo pronóstico por molestias frecuentes, crece a un ritmp adecuado con las atenciones frecuentes de sus progenitores (empollado, alimentación, protección del sol y la lluvia, limpieza, etc). Pero el pollo a partir del primer mes permanece sólo mucho tiempo, siempre con mes y medio, y dá pánico cuando sobrevuela el nido un gran cuevo, cuando jadea toda una tarde bajo el sol, cuando todo el nido se mueve bajo el viento tormentoso, cuando el joven se aplasta por la labor continuada de la cosechadora o la empacadora en la cebada contigua, ....Pese a todo y a todos los pronósticos, a mediados de julio, tras bastantes días ejercitando las alas sobre las flexibles ramas del carrasco, el jovencito salta del nido y vuela por sus propios medios hasta un bosque de pinos cercano, próxima está la madre y ahora aún le queda superar el peligroso periodo de emancipación, pero bueno, un pollo ha volado tras seis años de intentos y solamente eso ya es un éxito.

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