martes, 28 de junio de 2011

¿COMPETENCIA ENTRE ESPECIES PRÓXIMAS?

Macho de Aguilucho Lagunero Occidental Circus aeruginosus






Hacia principios de la década de los noventa en La Rioja apenas se contabilizaban más allá de 1-2 parejas reproductoras de Aguilucho Lagunero Occidental Circus aeruginosus, que se localizaban en un par de localidades con humedales del valle del Ebro en la Rioja Baja.

Mapa de distribución del Aguilucho Lagunero Occidental nidificante en La Rioja en 1995


Al mismo tiempo en esta región nidificaban unas 150 parejas de Aguilucho Cenizo Circus pygargus repartidos por todas las zonas cerealistas riojanas, con mayor abundancia en la mitad occidental pero presentes en otras muchas localidades de la oriental.

Mapa de distribución del Aguilucho Cenizo nidificante en La Rioja en 1995


El Lagunero era entonces muy escaso pero seguramente no mucho menos que en décadas anteriores, ya que esta especie nunca abundó en La Rioja, seguramente por su especialización por hábitats palustres, la escasez de los mismos y su proceso de degradación, la caza, etc; mientras tanto, el Cenizo era una especie aún común pero cada vez más afectada por el desarrollo agrario del campo riojano, con perdida de superficie cerealista en favor del viñedo, adelanto de cosechado, mecanización de labores, productos fitosanitarios, etc. lo que preveía por entonces una segura disminución poblacional.

Al final de la citada década de los noventa el Lagunero empieza a experimentar un leve aumento de parejas reproductoras (8-10) y más notable aún de ejemplares invernantes (30-40) coincidiendo con una situación paralela de la especie en otras regiones españolas. Por entonces estas aves se concentraban esclusivamente en localidades del valle del Ebro de la Rioja Baja, con frecuencia cerca de zonas húmedas pero con áreas de caza que incluían también hábitats esteparizados, donde ampliaban su espectro predador a la fauna de estos lugares y sobre todo aprovechando una explosión poblacional del Conejo Oryctolagus cuniculus.

Por aquellos años sin embargo, el Cenizo aguantaba con una población de unas 100 parejas reproductoras, cada vez más concentrado en las menguadas extensiones cerealistas y necesitado año tras año de una gestión proteccionista enmarcada en la Campaña de Protección de Aguiluchos realizada por la Dirección General de Medio Natural. La especie aún se distribuía por todas las zonas cerealistas de La Rioja sin bien con una clara y mayor abundancia en Rioja Alta.

A finales de la primera década del presente siglo, las tendencias observadas diez años antes en ambas especies se acentúan; el Lagunero llega a las 80 parejas reproductoras y a más de 200 individuos invernantes, sigue concentrado en la mitad oriental del valle del Ebro riojano, pero se constatan las primeras reproducciones de parejas aisladas en la mitad occidental (Hervías, Treviana, Sajazarra).

Mapa de distribución del Aguilucho Lagunero Occidental nidificante en La Rioja en 2011


Mientras tanto el Cenizo, aún permaneciendo con una población similar sufre un gran descenso poblacional en la Rioja Baja y un aparente aumento en la Rioja Alta, en parte seguramente debido a un mejor seguimiento, de tal modo que en 2011 las parejas más orientales localizadas lo son en el valle de Ocón.

Mapa de distribución del Aguilucho Cenizo en La Rioja en 2011


Sin duda el aumento del Lagunero, su expansión como reproductor e invernante, se debe al citado aumento general de la especie en otras regiones españolas, a la adaptación a explotar un recurso en alza que son los conejos, pero también seguramente a una disminución de la caza directa, la mejora de las condiciones ambientales de ciertos humedales, etc. En cuanto al Cenizo, su situación poblacional estabilizada sólo con ayudas conservacionistas activas y su desaparición de la Rioja Baja y leve aumento en la Rioja Alta aún no tiene explicación conocida.

Pero si observamos los mapas de distribución de ambas especies, tanto en los años noventa como en la actualidad, observamos como el aumento demográfico del Lagunero tenía un reflejo paralelo en disminución del Cenizo y que las áreas donde el aumento del primero era más evidente coincidían con la disminución más clara e incluso desaparición del segundo. En buena parte la evolución demográfica y la distribución espacial antagónicas en ambas especies, se debe a que lo que para el Lagunero es positivo (conversión de zonas cerealistas tradicionales en zonas esteparizadas de matorral bajo y abundancia de conejo) es negativo para el Cenizo, lo que en si mismo ya explicaria el acantonamiento cada vez mayor de esta especie a las áreas cerealistas más productivas y extensas de la Rioja Alta, pero la observación comprobada de predación directa de pollos en el nido de Aguilucho Cenizo por parte de adultos de Aguilucho Lagunero hace pensar en una competición directa entre ambas especies con saldo a favor del ultimo.

Las zonas donde más y antes se ha notado la disminución del Aguilucho Cenizo han sido aquellas con más alta densidad de Aguilucho Lagunero; en las zonas de la Rioja Baja donde aún existen parejas de Cenizo aún no se ha instalado como reproductor el Lagunero; en casi toda la Rioja Alta el conejo es escaso, aún no hay apenas allí Aguilucho Lagunero y el Aguilucho Cenizo se acantona en las más extensas áreas cerealistas de allí. Cuando se siguen poblaciones coincidentes de ambas especies en una misma área, la prospección continua de los campos de cereal donde nidifica el Aguilucho Cenizo por parte de los adultos de Aguilucho Lagunero que crían pollos en las inmediaciones, hace pensar que han de ser pocos los pollos que llegan a volar de la primera especie a causa de la predación directa de la segunda.

Sin duda, nos guste o no, esto de ser cierto no es sino una respuesta adaptativa de las distintas especies, en este caso los aguiluchos, a los cambios en el hábitat originados por el hombre que dan lugar a modificaciones del paisaje, de las poblaciones de presas, de las relaciones interespecíficas, etc.

Macho de Agulucho Cenizo Circus pygargus

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