miércoles, 22 de diciembre de 2010

YO TAMBIEN ESTUVE ALLI














Desde que conocí la existencia de un enorme dormidero de Pinzón Real Fringilla montifringilla en el macizo del Gorbea (Vizcaya) tuve interes en conocerlo; me informé de la evolución del mismo a traves de diferentes foros ornitológicos (Hegan, Avesforum, ...), varios blogs () y diferentes amigos que fueron a verlo y por fín me decidí a visitarlo en dos ocasiones durante el mes de diciembre de 2.010.
La subida al puerto de Barazar, el intenso frío, la espesa niebla y las densas masas forestales de coniferas y robledal te introducen ya desde el principio en un ambiente tipicamente invernal y norteño; una parada en el restaurante del puerto, la subida hasta la zona de localización del dormidero (una cómoda pista asfaltada), la tranquilidad del lugar (al menos en días laborables que es cuando yo fuí), el olor a hierba, helechos, brezo y pino mojados y una agradable compañía no hacen sino acrecentar los deseos de disfrutar del momento.
Apenas despues de 500 metros andados, la pista bordeada de grandes ejemplares de cipreses de Lawson (una especie de conifera introducida desde Norteamérica) se abre a ambos lados, a la iquierda una hondonada con grandes robles en el fondo y a la derecha un collado de pastos; optamos por situarnos en la cabecera de la hondonada, dominando las copas de los robles, protegidos lateralmente por una masa de pinos y pisando helechal y brezal a la vista de un solitario abedul. Son las 16:15 h y el espectáculo debe comenzar.





Al principio ni un vuelo, ni un reclamo, nada; minutos despues pasan algunos lúganos Carduelis spinus, se oyen un Petirrojo Erithacus rubecula y un Chochin Troglodytes troglodytes y vuela alta una pareja de cuervos Corvus corax; poco antes de las 16:30 un primer grupito de pinzones reales llega y mariposea sobre los robles de la hondonada, poco despues grupitos más nutridos siguen llegando, en principio no se posan sino que sobrevuelan la zona de aquí para allá; continúan apareciendo más y más grupos, más y más bandos, alguno de ellos ya de más de mil ejemplares; caen algunos a las copas de los robles y pronto elevan de nuevo el vuelo, parecen no fiarse demasiado del lugar. A las 16:45 ya son muchos miles los pinzones que van y vienen, se posan en las copas de los robles al unísono, se levantan al mismo tiempo, evolucionan sincronizados unas veces mostrando la espalda y otras el vientre, en el aire se cruzan bandos inmensos, siguen llegando hordas aún mayores, los robles parecen haberse cubierto momentaneamente de hojas secas, el ruído de fondo crece por momento, cientos de miles de pinzones evolucionan en el aire hacia la izquierda, otros tantos a la derecha, un número aún mayor al fondo, las copas de los cipreses comienzan a cubrirse de miles de copos emplumados y el espectaculo por más que se intente resulta indescriptible, especiamente cuando cruza algún Gavilán la base del bosque en busca de presas fáciles.
Parece imposible calcular a las 17:30 h los pinzones que han llegado, un millón, dos, tres, ...¡fabuloso espectaculo!. Si con el telescopio se puede apreciar la majestuosidad del plumaje de los ejemplares individualizados, los prismáticos no ayudan a separar bandos y seguir sus evoluciones, pero quizás sea a simple vista como mejor puede llegar uno a deleitarse con esta espectacular sesión de aves en libertad.
A las 17:45 los bandos poco a poco tienden a introducirse en la masa oscura y apretada de cipreses para pasar la noche, sin duda aquí las condiciones climatológicas se hacen menos severas, y a las 18:00 ya pocas aves permanecen fuera de ese lugar, allí donde ahora el ruído de los pájaros es ensordecedor.
Ahora toca descansar a los pinzones y comienza un trabajo frenético del equipo de anilladores de "Aranzadi" dedicados a marcar con anillas metálicas a los ejemplares que previamente han caído en las redes japonesas dispuestas en la pradera del collado; decénas y decénas de pinzones pasan por la mesa en donde se anillan, sexan, miden, revisan su estado general y se liberan en menos de un mínuto; dejamos a estos voluntarios-profesionales seguir con su labor y nos alejamos de la zona para acabar calentandonos con un café en el restaurante del puerto.





Nadie sabe de momento el por qué se ha formado este gran dormidero de Pinzón Real en el macizo vasco del Gorbea; se sabe que esta especie ha formado dormideros similares en otras localidades europeas, siendo quizás uno de los más conocidos el de la localidad francesa pirenaica de Pau; se sabe que en invierno dependen en gran medida de los frutos del haya; sabemos que previamente a conocerse el dormidero Europa del Norte y Central se encontraba bajo la influencia de una climatología de frios y nieves extremas y generalizadas y sin duda, estas y otras causas desconocidas, algunas de ellas seguramente muy locales, han originado el nacimiento de este espectáculo natural.
Sería muy interesante saber como y por donde se distribuyen las aves durante las horas diurnas, parece ser que al menos parte viajan a diario a alimentarse en hayedos del SO (Altube en Vizcaya Monte Santiago en Burgos); igualmente interesante sería saber si los dormideros de la especie al Norte del Pirineo siguen funcionando esta temporada (al parecer no hay constancia de ello) y así muchas cuestiones más, en cualquier caso, el dormidero es un espectáculo recomendable para cualquier aficcionado a las aves de que se guardará un gratisimo recuerdo toda la vida.
Se recomienda ir en días laborales (mucha gente los fines de semana), estar allí entre las 7:15 y las 8:15 para ver la salida de las aves (dicen que es más espectacular) o entre las 16:30 y las 18:00 para ver la entrada, dejar los vehículos en el puerto y subir andando al dormidero, no ir en grupos muy grandes y evitar ruídos altos, no acercarse demasiado a los árboles donde se posan los pinzones o duermen y pensar siempre en evitar molestias al domidero sobre los intereses propios (observación, fotografía, ...).
Por último mi agradecimiento a las personas con las que compartí tanto deleite (Javier, Sandra, Anabel y Maite), a Jose Ángel Isasi que descubrió el dormidero, a los integrantes de los equipos de anillamiento de "Aranzadi" que nos permitieron conocer su actividad allí (destacable Gorka Belamendía) y a quienes me han permitido a traves de sus blogs conocer la información sobre el dormidero que anteriormente desconocía, especialmente a Juan Manuel Pérez de Ana ( http://macizodelgorbea.blogspot.com/), Ernesto Villodas (http://nosinmisprismaticos.blogspot.com/) y tantos otros. Gracias a todos.

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