martes, 7 de diciembre de 2010

VIRTUAL DESAPARICIÓN

Ademas de una única área de nidificación en toda España situada en la provincia de León, la Graja Corvus frugilegus se trataba en el s. XX de una especie invernante regular en casi toda la Meseta Norte y parte de la cuenca del Ebro, con aves ya escasas en la Meseta Sur.
En la Rioja cada invierno permanecían aquí al menos unas 600 aves distribuídas por un área que comprendía los municipios de Cuzcurrita de Río Tirón, Tirgo, Casalarreina, Cihuri, Anguciana, Haro, Gimileo, Briones, Ollauri, Rodezno y Zarratón. Esa población de hasta 600 aves aún se podía contabilizar en 1.998 (Lopo et al. in Gámez et al., 2002) y hasta 500 aún en 2000 (Gámez et al., 2002), si bien ya por entonces se adivinaba cierto descenso y la subpoblación que frecuentaba la zona de Briones, de unas 100 aves, desapareció ya a finales de la decada de los años noventa del pasado siglo (Ucha, J.A. in Gámez et al., 1999).
En 2003 se contabilizan el el área riojana conocida, en realidad ya tan sólo en Casalarreina, Tirgo, Anguciana y Cihuri, unas 250 aves invernantes (Nalda, J.V. in Gámez et al., 2007) y desde entonces el descenso se fué acelerando. El invierno de 2004-2005 sólo se conocían ya dos colonias invernantes es España, la de La Rioja y otra en Valladolid, no alcanzando entonces ya más de 100 aves entre ambas (Roman & Gutierrez, 2008); el invierno de 2006-2007 sólo existe ya la colonia riojana, ahora ya con sólo 50 individuos (Roman & Gutierrez, 2008), no consiguiendo observarse aves los inviernos siguientes en La Rioja, en realidad en ningun lugar de España escepto en las localidades leonesas en donde nidifica y es residente.
La desaparición de las grajas invernantes en España y La Rioja, seguramente aves procedentes del centro y este de Europa, más que debido a un descenso poblacional parece responder a un cambio en los hábitos de aquellas poblaciones migratorias, de tal modo que la adaptación a alimentarse de nuevos productos agrícolas, la suavización de las temperaturas invernales o la alimentación cada vez más en vertederos urbanos permite sedentarizar esas poblaciones que antes llegaban hasta aquí.
La sorpresa ha ocurrido hace pocos días, cuando ya habiendo dado por desaparecida a la Graja de La Rioja, Oscar Zuazo me comentó la observación de cuatro aves juntas en su área tradicional de invernada a finales de noviembre de 2010, algo que he podido comprobar hoy mismo al observar en esa zona cuatro aves, posiblemente las mismas, que acompañaban a una treintena de cornejas y unas veinte grajillas, todas ellas alimentandose activamente de nueces caídas y semi enterradas en la hojarasca de una plantación de nogales.
No se sí estas aves son el reducto de una población en descenso no detectada desde 2007 (seguramente si dado que hasta unas 20 aves se vieron los inviernos de 2007-2008 y 2008-2009 según comun icación personal de Carlos Gutierrez) o si se trata de una aparición puntual debido a las bajas temperaturas del centro y este de Europa que tienen lugar estos días, yo pienso más en lo primero, y en cualquier caso sigo pensando en que virtualmente se trata ya en La Rioja de una especie desaparecida.

1 comentario:

  1. Hola Ignacio,

    En esa zona he visto grajas de forma continuada los últimos años, siendo su número cada vez menor hasta el mínimo de 4 ejemplares de este año. Parece que para el próximo invierno ya no quedará ninguna.

    Un saludo.

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