miércoles, 22 de diciembre de 2010

DESVELOS POR LA PERDIZ PARDILLA



El pasado fín de semana un grupo de montañeros observó en Hoyos de Iregua, paraje de Villoslada de Cameros situado en el Parque Natural de Cebollera, la tala de diversos ejemplares de Pino Negro Pinus uncinata pertenecientes a una de las únicas localidades riojanas donde crece de forma natural esta especie. Los hechos fueron denunciados ante la Guardia Civíl y al parecer fueron perpetrados con personal y medios dependientes de la Dirección General de Medio Natural, según aparecía el lunes 20.12.10 publicado en el "Diario La Rioja"
En la misma nota de prensa aparece una fotografía de los montañeros, en donde se observan los tocones de los árboles cortados en las inmmediaciones de una línea de puestos de palomas, así como la justificación posterior de los hechos por parte de la Dirección General de Medio Natural, la cual argumenta que los árboles se derribaron basicamente con la intención de mejorar el hábitat de la Perdiz Pardilla Perdix perdix.
Pero pese a esa justificación, quizas debido a las críticas recibidas por numerosos ciudadanos (ver como ejemplo los comentarios a la noticia en la edicion online del "Diario La Rioja") o posibles reflexiones internas, al día siguiente la justificación de la corta de pinos negros autóctonos se justifica desde la Dirección General de Medio Natural con un nuevo argumento, en este caso las mejoras de los recursos cinegéticos, en concreto la línea de puestos de caza de paloma, como así aparece en el enlace al Diario de La Rioja del 21.12.10
Desde luego la corta de árboles de la casi única masa forestal de Pino Negro de La Rioja no sirve en modo alguno para mejorar el hábitat de la también escasa, y ahora en peligro de extinción en la región, Perdiz Pardilla, de hecho ambas especies comparten desde siempre el mismo hábitat de alta montaña; por otra parte mejorar el hábitat de la Perdiz Pardilla en la superficie ocupada por los puestos de caza de palomas no parece que pueda llegar a ayudar a la exigua población que aún queda de esas aves en nuestras montañas.


Menos aún se entiende que se dediquen ahora esfuerzos a proteger el hábitat de la Perdiz Pardilla por parte de la Dirección General de Medio Natural, cuando no se ha renovado el Plan de Recuperación que esta especie tenía, pese a estar incluida con la categoría de "Vulnerable" en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas y con la categoria de "En Peligro de Extinción" en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas, mientras que cuando sí que estaba vigente ese Plan la mejora del hábitat no fué sino la creación de pastizales geométricos que favorecieron al ganado y en absoluto a la perdiz, pese a contar entonces ese Plan con abultados fondos europeos para la protección de la especie.
No nos dejemos engañar, la corta de los pinos negros autóctonos no ha servido sino tan sólo para ampliar la visibilidad de los cazadores que esperan matar las palomas que pasan en migración por nuestros collados de montaña, facilitar el desarrollo de una actividad cuando menos discutible dentro de un espacio natural protegido, preservar los intereses particulares de algunos ciudadanos (los cazadores) a expensas de un patrimonio escaso y único de todos los riojanos (masas autóctonas de especies forestales muy escasas como el pino negro), incluso a costa del peligro que comporta permitir esa actividad (la caza de palomas migratorias) en unas localidades que de forma natural ocupa una especie en peligro de extinción (la Perdiz Pardilla), en cuanto a la posibilidad de que puedan ser abatidas por cazadores desaprensivos, el envenenamiento de extensas áreas por los perdigones de plomo disparados que las aves consumen como grava para la molleja y por la incompatibilidad de la caza con la tranquilidad necesaria para la existenc ia de las perdices pardillas.

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