jueves, 18 de febrero de 2010

ESTRATEGIAS DE UN COLONIZADOR







Ejemplar de Elanio Común Elanus caeruleus en La Rioja

El Elanio Común Elanus caeruleus, era una especie desconocida en La Rioja hasta 1.974, cuando el 15 de julio se observa un ejemplar en Ezcaray, cita esta no obstante puesta en duda en diferentes ocasiones. Desde entonces y hasta el 16 de julio de 1.998 sólo existen escasas observaciones aisladas de esta especie, todas ellas en el Alto Najerilla, que bien pudieran atribuirse, al no estar comprobadas y el haberlas realizado observadores poco experimentados, a los más frecuentes machos de Aguilucho Pálido Circus cyaneus allí existentes, pero en la citada fecha se observa con seguridad un ejemplar en San Millán de la Cogolla.
Desde esa fecha las observaciones han ido aumentando y se conocen al menos 45 de ellas, al principio solo ejemplares aislados no estables, más tarde observaciones de ejemplares temporalmente fijados a determinadas zonas por variables espacios de tiempo, luego se empezaron a observar individuos en parejas e incluso, ya más recientemente, reproducciones con éxito comprobado, la primera en 2.004 y la segunda recientemente, en 2.009.
Este aumento es reflejo sin duda de una expansión general de la especie por toda la Península Ibérica, donde hace ahora cuarenta años sólo existían raras parejas aisladas en el sur de Portugal y Suroeste de España y desde donde se ha extendido ahora hasta ocupar como reproductor todo el occidente, centro y sur de la Península, con parejas aisladas tan al norte como León, Burgos, Huesca y Gerona y tan al Este como Tarragona, Castellón o Albacete, existiendo ya observaciones en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra e incluso al sur de Francia.
Ahora se le puede considerar en La Rioja una especie, que si bien es aún rara, es sin embargo de aparición anual y al menos reproductor ocasional, y la fenología observada en nuestra región nos hace pensar en una extraña estrategia de colonización de nuevas áreas.
Ejemplar de Elanio Común El,anus caeruleus cazando cernido

Salvo cinco observaciones entre abril y agosto (ninguna en mayo), las restantes cuarenta han tenido lugar entre septiembre y marzo, lo cual nos induciría a pensar en un estatus de migrante e invernante en La Rioja; esto vendría corroborado por el hecho de que esas cuarenta observaciones presentan picos máximos en octubre (9) y febrero (8), posibles indicativos de migrantes postnupciales y prenupciales respectivamente, además de submáximos (4-6 obserfvaciones) a lo largo de todos los meses del otoño-invierno.
Pero si el origen de las aves que se observan en La Rioja fuese el centro y sur peninsular, lo más lógico al situarse allí el grueso poblacional, no cabría hablar tanto de migrantes e invernantes en La Rioja sino de aves en dispersión postnupcial hacia el norte debida a diversas causas y temporales estabilizaciones en las áreas de dispersión norteñas.
Entre las causas que empujarían a los elanios “sureños” a dispersarse hacia el norte, podría estar la escasez de presas en los territorios de nidificación según avanza el estío y la abundancia de las mismas en latitudes superiores, lo que de hecho ocurre con los topillos Microtidae, algo similar a lo observado en el Cernícalo Primilla Falco naumannii a partir de julio, cuando muchas aves del centro peninsular abandonan las zonas de cría tras la nidificación, para aprovechar las explosiones de saltamontes Odonata de las zonas montanas de la codillera Cantábrica o el norte de Sistema Ibérico.
Mientras que la mayor parte de la población, localizada en el centro y sur de la península, frecuenta hábitats ligados a ambientes mediterráneos de tipo sabanoide, como las dehesas abiertas pastadas o cultivadas y los pastizales y zonas cerealistas con arbolado disperso, paisajes todos ellos que sufren fuertes descensos en cuanto a productividad de presas en verano y otoño, los elanios “norteños” muestran una clara preferencia por zonas de valle, con suelos frescos, profundos y fértiles, generalmente ocupados por cultivos cerealistas o forrajeros en regadío, eso sí con arbolado disperso, pero siempre coincidentes con localidades con elevadas cantidades de topillos con picos en otoño e inicios de invierno.
Pero esta dispersión postnupcial se puede alargar como ya he dicho hasta casi terminar el invierno, ya que las áreas donde se sitúan las aves son en general las que gozan de las condiciones climatológicas más suaves, por lo que la disminución de presas no resulta aquí tan drástica como en otras regiones más continentales.
Esta abundancia de presas, es sin duda lo que posibilita que determinadas parejas se decidan a reproducirse durante el otoño, una época nada habitual para otras especies de aves de presa diurnas, pero que el Elanio Común, eminentemente predador de pequeños roedores, si utiliza para nidificar como también lo hace otro gran consumidor de micromamíferos como es la Lechuza Común Tyto alba, tal es así que de las dos reproducciones comprobadas en La Rioja hasta ahora, en un caso los pollos volaban por primera vez en noviembre y en el otro en octubre.





Jovenes con adulto de Elanio Común Elanus caeruleus en La Rioja
Pero si el elanio que se reproduce en La Rioja no está presente aquí de forma general salvo entre septiembre y marzo, cuando desaparece seguramente por el descenso de presas y ocupa las áreas del centro o sur peninsular de abril a agosto ¿qué hace allí?. Sin duda aprovecha la máxima productividad de aquellas zonas y aquellos hábitats, no sólo de roedores sino también pequeños reptiles, artrópodos, etc., pero ¿simplemente se alimenta, descansa y almacena reservas?. No creo que esto sea así, las reservas en un ave son muy efímeras y como estrategia poblacional la suficiente alimentación induce la reproducción, como así hace en esta época el grueso poblacional de elanios “sureños” no dispersados, por lo que creo que lo que ocurre es algo diferente.
Los elanios, como la mayoría de las aves de presa diurnas, se reproducen en primavera y verano aprovechando los máximos poblacionales de presas, pero una dieta muy especializada de esta especie en pequeños roedores, las condiciones propias de los ambientes mediterráneos con descensos drásticos de presas durante el estío, frente a las explosiones poblacionales de las mismas o similares en el norte en otoño e invierno, facilitadas por la expansión de cultivos herbáceos de regadío, hacen que el ave pueda permitirse, aunque sólo sea ocasionalmente, ocupar dos temporadas de nidificación anuales, a lo cual ayuda en esta especie un período reproductor relativamente corto, de apenas cuatro meses, unos hábitos con movimientos dispersivos y una demografía en expansión.
Sería interesante comprobar todos estos extremos y, para ello, el marcaje de individuos y los seguimientos continuados podrían arrojar un rayo de luz sobre el tema de la doble nidificación anual en áreas diferentes, que de momento no es más que una suposición propia a la que me lleva el “atar cabos” como:

-Proceso de suavización de duras condiciones climáticas invernales-
-Extensión de las superficies ocupadas por cultivos herbáceos de regadío-
-Aumento de las poblaciones de roedores ligadas a los cultivos herbáceos de regadío-
-Alternancia temporal y geográfica en la máxima disponibilidad de presas-
-Especialización de un predador en el consumo de roedores con picos de productividad-
-Predador con hábitos dispersivos y colonizadores-
-Predador con periodo corto de reproducción-
Joven de Elanio Común Elanus caeruleus nacido en La Rioja

4 comentarios:

  1. Realmente interesante esta entrada en el blog. Enhorabuena!!!!

    Manolo Andrés

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  2. Hola Ignacio,
    Una explicación muy clara y completa.
    Enhorabuena por el blog.

    Un saludo,
    Eugenio Montelío

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  3. Hola Ignacio, francamente un más que interesante artículo.
    Un saludo desde el norte de Burgos.
    Mario Alonso

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  4. Muy interesante artículo sobre un ave al que le tengo muchas ganas, ya que todavía no lo he visto.
    Saludos desde Castro Urdiales, Cantabria
    Aitor Bilbao

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